Acusan a dos supuestos proxenetas

La juez Segundo Distrito Penal de Audiencia, María Concepción Ugarte, admitió ayer la acusación contra el dueño del Habana Club y la administradora del local, por los supuestos delitos de trata de personas con fines de explotación sexual y proxenetismo agravado en perjuicio de siete jóvenes de entre los 18 y 29 años.

Los acusados Brahim López Molina y Juana Bermúdez (sentados atrás) fueron llevados ante un juez. LA PRENSA/ A. FLORES

La juez Segundo Distrito Penal de Audiencia, María Concepción Ugarte, admitió ayer la acusación contra el dueño del Habana Club y la administradora del local, por los supuestos delitos de trata de personas con fines de explotación sexual y proxenetismo agravado en perjuicio de siete jóvenes de entre los 18 y 29 años.

Los imputados son Brahim Arandú López Molina, de 46 años, y Juana María Bermúdez Fitoria, de 34, a quienes la juez les hizo saber en la audiencia preliminar, realizada la mañana de ayer, que la Fiscalía los acusa por reclutar a siete jóvenes, a las que ofrecían a los clientes con fines sexuales.

La judicial también les impuso la prisión preventiva y les programó la audiencia inicial para el próximo 21 de febrero a las 8:30 a.m.

Según la Fiscalía, desde el 2003, el acusado López Molina utilizó su vivienda para ofrecer mujeres para realizar masajes y para ello denominó el lugar como Habana Club, ubicado del puente El Edén, una cuadra al Oeste y tres al Norte, en el barrio Larreynaga, en la ciudad de Managua.

El local operaba de 9:00 a.m. hasta las 5:00 p.m. Supuestamente el acusado ofrecía a los clientes jóvenes para masajes y servicios sexuales.

Las víctimas cobraban 200 córdobas por cliente y tenían que darle el 50 por ciento del dinero al procesado, según la acusación.

La Fiscalía manifestó que en el 2008 el procesado López contrató a Juana Bermúdez como administradora del Habana Club.

Pero el abogado defensor de Bermúdez dijo que no la vinculaban a ningún hecho y que la acusación era contradictoria.

El abogado defensor del acusado Brahim López solicitó a la juez que rechazara la acusación, porque era contradictoria, debido a que a su cliente lo acusan por hechos ocurridos en el 2003, pero el procesado compró la casa hasta en el 2005.

Al final la judicial rechazó la petición.