Bengasi/Libia/Agencias.

Decenas de miles de personas se manifestaron ayer en Bengasi, la segunda ciudad de Libia, para pedir la caída del líder libio Muamar Gadafi, quien un día más ha vuelto a amenazar con usar más violencia para combatir los intentos de derrocarle.
Al grito de “Libia libre” o “la sangre de los mártires no será en vano”, los participantes en la concentración que tuvo lugar en la plaza de los Juzgados, a orillas del Mediterráneo, insistieron en que no abandonarán su lucha hasta liberar Trípoli.
En los edificios de los juzgados regionales, que dan nombre a esta plaza, los líderes del movimiento opositor han organizado su sede de “gobierno temporal”.
Asimismo, en la antigua Comisaría de Policía, que fue totalmente quemada por los manifestantes, se ha instalado el Comité de Información que ayer publicó por tercer día consecutivo el periódico de la revolución bajo el título Libia, la revolución del 17 de febrero, en referencia al día que comenzaron las protestas.
La gran mayoría se muestra jubilosa y esperanzada de que pronto Trípoli caiga bajo control de los manifestantes.
RESURGE LA BANDERA TRICOLOR DE LIBIA
Junto a los civiles, por las calles de la ciudad circulaban coches del Ejército adornados con banderas libias tricolores (la bandera oficial antes de 1969) y con sus ocupantes militares mostrando su apoyo a las la revuelta.
Mientras la manifestación continuaba en la plaza, el comité popular de la revolución anunció la formación de una administración local que busca coordinar acciones con otras “localidades libias liberadas”.
El anuncio fue hecho por Abdelhafiz Hoga, portavoz de la denominada Coalición Revolucionara del 17 de Febrero, creada para coordinar las distintas comisiones populares en las distintas poblaciones del este del país donde los manifestantes se han impuesto a las autoridades del régimen.
PRIMERA ENTIDAD ADMINISTRATIVA
Se trata de la primera entidad administrativa popular que se establece en Libia para sustituir a las autoridades locales que han dejado de funcionar, según iban pasando al control de la oposición las distintas localidades del país.
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Hoga, en un comunicado que leyó ante los periodistas en los edificios de los juzgados de esta ciudad oriental, aseguró que la administración local creada ayer ejercerá sus funciones en Bengasi y en las otras ciudades de la misma provincia que estén bajo su control.
Estará “al servicio de la ciudad de Bengasi para ofrecer las necesidades a sus ciudadanos y permitir el contacto entre esta ciudad y el resto de las localidades libias liberadas, por encima de ellas la capital, Trípoli”, agregó.
El comité administrativo está compuesto por 13 personas, todas ellas hombres, y quedó encabezado, como coordinador general, por Saleh al Gazal.
Bengasi fue ocupada por fuerzas de la oposición el pasado 21 de febrero, después de una serie de protestas en las que hubo unos 300 muertos y miles de heridos, según cálculos de la Cruz Roja.
MASIVO APOYO
Asimismo, tanto la Administración como un gran número de ciudadanos reciben con saludos y palabras de aliento a la prensa extranjera a la que consideran parte del éxito de su revuelta.
Este apoyo ha llegado hasta tal punto que hoteles de la ciudad se niegan a cobrar a los periodistas, como constató Efe.
En respuesta a esta manifestación y a otras protestas, que incluso han llegado a varios barrios de Trípoli, según los canales árabes Al Yazira y Al Arabiya, Gadafi instó a sus seguidores a reducir a los manifestantes y amenazó también con abrir los arsenales del país para armar a las tribus libias y luchar contra los intentos por terminar con su régimen.
“Prepararos para defender Libia, prepararos para defender el petróleo, prepararos para defender la dignidad”, afirmó Gadafi en un discurso que dirigió desde un muro de la Plaza Verde de la capital libia.
RENUNCIA EL FISCAL
Mientras tanto, el fiscal general de Libia, Abdel Rahman al Abar, renunció a su cargo en protesta por la masacre cometida contra el pueblo libio, de acuerdo con un comunicado que reprodujo ayer la cadena emiratí Al Arabiya. “Hay un derramamiento de sangre que nunca ha vivido el pueblo libio en toda su historia”, afirmó Al Abar en su declaración.

El fiscal general dijo que actuaba de acuerdo con una serie de principios que juró respetar cuando asumió el puesto y prometió “estar siempre al lado del derecho y la justicia con toda lealtad a la patria y el pueblo”.
Asimismo, los diplomáticos de la Misión de Libia ante la ONU en Ginebra decidieron ayer abandonar su lealtad al régimen de Muamar Gadafi y se proclamaron “representantes del pueblo libio”.
El segundo secretario de la legación diplomática, Adel Shaltut, realizó el anuncio al reanudarse la sesión especial del Consejo de Derechos Humanos, que abordó desde la mañana de ayer las violaciones de los derechos humanos en Libia.
Por su parte, la misión de Libia ante la sede de Naciones Unidas en Nueva York dijo ayer que ha dejado de responder a las instrucciones del régimen de Gadafi y pidió a la comunidad internacional que intervenga para detener la matanza.
También el embajador de Libia en Estados Unidos, Ali Aujali, quien renunció esta semana a representar al gobierno de Gadafi, izó ayer la bandera tricolor, anterior al régimen, en su residencia en Washington.
UE ACUERDA MÁS SANCIONES
La Unión Europea (UE) acordó ayer un nuevo paquete de sanciones contra Libia, entre las que destaca un embargo total armamentístico y la congelación de los bienes del clan Gadafi en territorio comunitario, informó el Ejecutivo Alemán. Dentro de las sanciones acordadas se encuentra también la prohibición al dictador libio y a sus familiares a entrar en ninguno de los países de la UE, según el Ministerio de Exteriores.

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