TEGUCIGALPA / AP.- Los seguidores del derrocado presidente Manuel Zelaya, agrupados en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), iniciaron ayer una asamblea de dos días para decidir si se constituyen o no en partido político a fin de participar en las elecciones el 2013.
Zelaya ya se ha manifestado contrario a participar en los comicios generales fijados para noviembre del 2013, por considerar que “los golpistas hacen inviable esa posibilidad”.
“Luchamos por construir el futuro de la resistencia”, dijo a la AP Juan Barahona, dirigente del FNRP, organización que surgió el 28 de junio de 2009, cuando Zelaya (2006-2009) fue depuesto por los militares.
Barahona sostuvo que sólo unida la “resistencia“, como se conoce popularmente al Frente, “tendremos una asamblea nacional constituyente, retornará Zelaya al país y tomaremos el poder político para transformar la sociedad hondureña”.
Unos 3,000 delegados del Frente participan en el evento en Tegucigalpa. Lo integran más de 30 organizaciones de corte izquierdista de campesinos, estudiantes y obreros.
DIVIDIDOS
La resistencia llegó fraccionada a la asamblea porque dos grupos importantes de ella rechazan su forma de buscar el poder en Honduras.
Uno de ellos es el Frente Amplio Político Electoral en Resistencia, que impulsa la participación en los comicios como única vía para alcanzar la presidencia del país.
Su líder Andrés Pavón, presidente del Comité de Derechos Humanos y amigo de Zelaya, afirmó a periodistas que “no asistimos a la asamblea porque el FNRP excluyó de su estructura de conducción a dirigentes populares de numerosas y humildes comunidades”.
El denominado grupo de Liberales en Resistencia, en el que están ex funcionarios zelayistas, también anunciaron que no asistirán a la reunión, tras acercarse a las autoridades del opositor Partido Liberal, que antes rechazaron.
En representación de Zelaya asistió su esposa Xiomara Castro.
LIBERALES RECHAZAN SOCIALISMO DE ZELAYA
En la víspera y desde su refugio en República Dominicana, Zelaya instó a sus partidarios a impulsar un movimiento de liberación nacional con principios socialistas.
Pero Carlos Montoya, ex presidente del Congreso y ex asesor de Zelaya, le contestó desde Tegucigalpa que “el socialismo que propone el ex presidente es un modelo fracasado que genera corrupción y va en contra del ideario del Partido Liberal”, en el que ambos militan.
“Zelaya no ha profundizado en la contradicción que su tesis refleja. Es una enorme contradicción hablar de liberalismo y hablar de socialismo. El liberalismo representa libertad y el socialismo es sinónimo de violación a los derechos humanos”, apuntó.
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