“Lo que queremos es trabajar, estamos desempleados”. Esas fueron las primeras palabras que salieron de sus bocas, mientras colocaban sus champas cerca de la estatua del Soldado Desconocido en Managua. La mayoría ronda entre los 40 y 45 años de edad, todos recuerdan cómo fueron montados en camiones y llevados al Servicio Militar Patriótico (SMP) para librar una guerra donde dejaron su juventud.
“Nos llevaron jóvenes y ahora todos tenemos familias, ellos necesitan comer y para eso necesitamos un trabajo y el apoyo del Gobierno. Somos socialistas, solidarios y cristianos, pero hemos abierto los ojos”, expresa Marvin Vargas, presidente de la Fundación de Veteranos de Guerra, también conocidos como los Cachorros de Sandino.
Vargas expresó que lo que ellos quieren es que el Gobierno los tome en cuenta y que se siente con ellos, así como se ha sentado con el resto de sectores como la contrarrevolución y retirados del Ejército.
Además demandó proyectos autosostenibles para poder trabajar.
“Las empresas privadas ya no nos quieren dar trabajo, pues la mayoría ya estamos pasados de edad, entonces el único trabajo que heredamos fue el de cuidar a los ricos. Estamos claros que todo trabajo dignifica, pero eso ya no está de acuerdo con nuestra edad”, comentó el presidente de Veteranos de Guerra.
SIN VENDA EN LOS OJOS
Al preguntar si ellos apoyaban la candidatura de Daniel Ortega, el veterano de guerra respondió que ellos son “sandinistas, socialistas, solidarios y cristianos, pero ya nos quitamos la venda de los ojos. Hemos servido a nuestra patria, a la revolución y al partido por más de 25 años pero no nos han atendido”, expresó Vargas.
Agregó que la política se las deja a los politiqueros, porque ellos no están para reclamar cargos políticos o prebendas personales sino para luchar por un trabajo digno.
Expresó sentirse defraudado por el Gobierno, ya que a pesar que ellos fueron el pilar de la revolución, Ortega primero se sentó y apoyó a la Resistencia, cuando ellos perdieron miles de vidas a manos de la contra.
MÁS DE MIL AFILIADOS
Agregó que esta fundación cuenta con más de seis mil 800 afiliados donde están los veteranos de guerra del SMP y además están acoplados con otras organizaciones a nivel nacional.
“Somos más de 150 mil sobrevivientes, sin contar a los lisiados de guerra y las madres y viudas de los héroes de guerra”, cuantificó Vargas.
“Nosotros fuimos los niños, adolescentes y jóvenes de la década de los ochenta que nos pusimos al frente de esa terrible guerra, donde solo llanto, dolor y lágrima le causó al pueblo nicaragüense”, sostuvo.
Además lamentó que todos los gobiernos los han tenido por más de 25 años en el abandono y por eso están llevando acciones extremas como tomarse la Catedral metropolitana.
PROYECTOS DE GOBIERNO
Vargas afirmó que entre los proyectos que presentarán al Gobierno está que les den tierras y semillas para producir la tierra, otros necesitan que se les apoye con una cooperativa de pesca y en la capital que se formen microempresas.
“No queremos que nadie nos mantenga, lo único que le estamos pidiendo al Gobierno es que sirva de facilitador y que nos brinde un financiamiento para que nosotros podamos arrancar”, dijo el veterano de guerra.
Indicó que hasta el momento no tienen un cálculo exacto de cuánto es el fondo para poner en práctica todos estos proyectos, pero en el país hay más de 150 mil sobrevivientes de la guerra, pero por el momento van a comenzar con los más de seis mil 800 afiliados de dicha organización.
NADIE ESTÁ DETRÁS
Los Cachorros afirmaron que nadie está detrás del movimiento, no hay nadie queriendo desestabilizar al Gobierno, simplemente están luchando con su propios recursos.
“Aquí no hay ayuda de diputados, ministros y mucho menos del presidente de la República”, afirmó Vargas.
Añadió que hasta el momento el Gobierno les ha dado la espalda, pues ellos han agotado la vía administrativa para hablar con el presidente Daniel Ortega, pero no han recibido una respuesta.
El veterano de guerra relató que en tres ocasiones han visitado la secretaría del Frente Sandinista, a Daysi Torres en la Alcaldía de Managua, al cardenal Miguel Obando y Bravo, al procurador Sixto Ulloa, a Nelson Artola del FISE e incluso a Lenín Cerna, pero aún no han sido recibidos por Ortega.
“Se nos han cerrado todos los espacios y no nos queda más que ir a la acción. Ya comenzamos pidiendo como garantes a la Iglesia católica y a la primera comisionada Aminta Granera. Esperemos que nos cumplan y no tomar acciones extremas”, sentenció Francisco Cuadra, también veterano de guerra.

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