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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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Ayer se realizaron masivos funerales en Japón en los que se les dio el último adiós a las víctimas del terremoto y maremoto del 11 de marzo pasado. LA PRENSA/AP/DAVID GUTTENFELDER

Escapes de radiación en planta nuclear inquieta a los japoneses

La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón anunció ayer un nivel de yodo radiactivo 1,250 veces superior a la norma, detectado en el mar cerca de la central accidentada de Fukushima (noreste de Japón), y aumentaba el temor de escapes en uno o varios reactores dañados. La compañía eléctrica Tokyo Electric Power realizó los estudios.

SENDAI/AFP

La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón anunció ayer un nivel de yodo radiactivo 1,250 veces superior a la norma, detectado en el mar cerca de la central accidentada de Fukushima (noreste de Japón), y aumentaba el temor de escapes en uno o varios reactores dañados. La compañía eléctrica Tokyo Electric Power realizó los estudios.

Esta gran concentración de yodo radiactivo agrava el riesgo de contaminación alimentaria de los productos marinos muy apreciados por los japoneses.

Un portavoz de la agencia expresó ayer que “si alguien bebe 50 centilitros de agua corriente con esta concentración de yodo, alcanzará de golpe el límite anual que puede absorber. Es un nivel relativamente elevado”.

Esta fuente precisó que la radiactividad abocada al mar “se diluirá con las mareas, lo que significa que hará falta una concentración notablemente más alta para que las algas y los animales marinos la absorban”.

Además, “la concentración de yodo se reduce a la mitad cada ocho días, por lo que cuando la gente coma los productos del mar, su cantidad probablemente haya disminuido de manera notable”, añadió.

TEPCO también registró una concentración 80 veces superior al límite legal de cesio 137, una sustancia radiactiva que solo se reduce a la mitad cada 30 años.

Expertos nucleares de la organización ecologista Greenpeace comenzaron ayer a medir los niveles de radiactividad fuera de la zona de exclusión de 20 kilómetros alrededor de la accidentada central nuclear de Fukushima (noreste).

La contaminación radiactiva llevó al gobierno japonés a prohibir la distribución de leche y algunas verduras producidas en las regiones más cercanas a la planta de Fukushima.

Fukushima, a 250 km al noreste de Tokio, resultó gravemente dañada por el sismo y el tsunami del 11 de marzo, que provocaron 10,151 muertos y 17,053 desaparecidos, según el último balance oficial.

Los sistemas de enfriamiento de cuatro reactores están averiados desde entonces y han causado múltiples incidentes y residuos radiactivos.

Para evitar un deterioro catastrófico de la situación de la central, los técnicos, los bomberos y los militares desplegados en la zona noche y día deben imperativamente bajar la temperatura de los reactores.

TEPCO anunció ayer el descubrimiento en el subsuelo del edificio de la turbina del reactor “un charco de agua altamente contaminada” que podría ralentizar aún más los trabajos.

“Aunque faltan por esclarecer las razones exactas (de la presencia de esta agua radiactiva), podría ser que el agua de la cuba del reactor se haya filtrado por los tubos o las válvulas dañadas que conectan (el reactor) con el edificio de la turbina”, explicó un responsable de la Agencia de Seguridad Nacional.

También se ha descubierto hasta un metro de agua en el subsuelo de los edificios de la turbina de los reactores 2 y 4. Actualmente se realizan pruebas para conocer si esta agua está o no contaminada.

Las operaciones de refrigeración podrían prolongarse aún durante un mes, según un responsable.

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