Se quejan de mal servicio

Salir por la mañana de su casa rumbo al trabajo y por la tarde tratar de abordar un taxi para retornar a su vivienda, ubicada en el barrio periférico Leonel Gámez de la ciudad de Estelí, es un verdadero calvario para Juana María García, ya que muchos de los conductores de este medio de transporte selectivo se niegan a prestar el servicio solicitado.

CORRESPONSAL/ESTELÍ

Salir por la mañana de su casa rumbo al trabajo y por la tarde tratar de abordar un taxi para retornar a su vivienda, ubicada en el barrio periférico Leonel Gámez de la ciudad de Estelí, es un verdadero calvario para Juana María García, ya que muchos de los conductores de este medio de transporte selectivo se niegan a prestar el servicio solicitado.

“Al momento que uno hace la parada y les dice que los lleve al barrio Leonel Rugama o sectores suburbios, el taxista lo deja con la palabra en la boca y arrancan como alma que se las lleva el diablo”, dijo García.

Orlando Castillo, responsable de transporte de la Alcaldía de Estelí, dijo que reciben un promedio de 25 denuncias mensuales, estas son que los taxistas se niegan a brindar servicio y la alteración de tarifas. Esto sucede a pesar de que la reglamentación municipal impone sanciones de 300 córdobas y hasta la suspensión de la concesión en caso extremo, algo que hasta ahora no ha ocurrido porque siempre hay llamados de atención.

Movidos por las constantes quejas, el área de transporte de la Alcaldía de Estelí aprobó hace más de dos años un reglamento que obliga a cada cadete a brindar un buen servicio y de trasladar a los usuarios a cualquier parte de la ciudad cuando no lleven más pasajeros, pero esto es violentado constantemente por muchos de los obreros del volante, según las mismas autoridades de la comuna.

LOS MÁS AFECTADOS

Las personas que suelen sufrir más los embates del mal servicio de transporte selectivo son las de la tercera edad y las que tienen algún tipo de discapacidad, principalmente los de sillas de ruedas, como Rafael Arauz.

“Yo creo que del cien por ciento de los taxis que hay aquí un 95 por ciento prestan un mal servicio, porque cuando yo tengo que abordar un taxi tengo que llamar a un amigo, para que esto se pueda resolver es necesario que aprueben unas 50 unidades más”, dijo Arauz con quien coincidió Alejandro Salgado, otro usuario al que le han negado el servicio.

La responsable de la oficina de Defensa al Consumidor en Estelí, Angelita Cáceres, expresó: “Si el gobierno tiene que meter nuevas unidades, pues que las meta y que nadie se moleste, porque la población está en su derecho de exigir un buen trato y una buena atención porque está pagando un servicio”.

Según otros afectados, el problema radica en que las autoridades correspondientes como la Alcaldía y presidentes de las cooperativas de taxis no toman en cuenta las quejas de los usuarios, debido a que muchas concesiones son propiedad de reconocidos abogados, jefes policiales, funcionarios de la Alcaldía y de personas ligadas al FSLN.

LOS TAXISTAS

“A veces hay calles bastante malas y tal vez sea por eso que no van (a los barrios), pero eso no es generalizado ni constante, porque en mi caso yo siempre brindo un buen servicio”, dijo el taxista José Alejandro Sevilla.

En cambio Erick Ruiz, otro taxista consultado, señala que existen pasajeros irrespetuosos y violentos que quieren que los lleven a lugares alejados, negándose a pagar el verdadero precio de la carrera.

Gracias al convenio firmado entre presidentes de cooperativas de taxis y la Alcaldía, existe una tarifa establecida cuyo arranque actualmente es de 8 córdobas y 10 córdobas por el cruce de zonas, vigentes solo para el casco urbano.