Vivir con el riesgo en Ciudad Sandino

Cuatro postes de madera en cada esquina, forrados con plástico negro y unos latones sarrosos de zinc que sirven de techo conforman la vivienda de Esperanza Urbina Vallejos, de 46 años, quien todavía dice no reponerse del mal momento que vivió el año pasado cuando vio como las fuertes corrientes de los torrenciales aguaceros de agosto arrasaban con su casa.

 Esta es la comarca Bella Vista, donde viven 40 familias en constante riesgo de inundaciones según la municipalidad citasandinense. LA PRENSA/M. LARGAESPADA

Cuatro postes de madera en cada esquina, forrados con plástico negro y unos latones sarrosos de zinc que sirven de techo conforman la vivienda de Esperanza Urbina Vallejos, de 46 años, quien todavía dice no reponerse del mal momento que vivió el año pasado cuando vio como las fuertes corrientes de los torrenciales aguaceros de agosto arrasaban con su casa.

Además de la pérdida material, lo que más afecta a Esperanza es la preocupación de que la historia se repita y vuelva a perder lo poco que ha obtenido.

Incluso, teme víctimas mortales y habla de la vida de sus tres nietos menores de cinco años y dos hijos de 10 y 12 años.

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Ellos habitan en la comarca Bella Vista, situada al este del municipio de Ciudad Sandino, cuyo lugar colinda con las costas del lago de Managua. Ese sector se convirtió el año pasado en una zona de riesgo del municipio de Ciudad Sandino.

Unas 40 familias habitantes de esa comunidad perdieron también lo poco que tenían, ya que sus viviendas de frágil infraestructura —en su mayoría son de cartón, plástico, láminas de zinc o nicalit— estaban ubicadas a unos escasos metros de las costas del lago de Managua.

Tras la emergencia que vivieron esas familias, la alcaldía municipal realizó la reubicación de las 40 familias a unos 500 metros de las orillas del lago, pero quienes vivieron la tragedia creen que esa medida no es suficiente y advierten que el peligro es latente

“Es verdad que nos reubicaron, pero no fue a un lugar más seguro, sino a unos cuantos metros de donde estábamos antes. Quién nos garantiza que no se va a repetir la misma historia porque con los grandes aguaceros las aguas podrían alcanzarnos hasta aquí”, dijo Esperanza Urbina.

Denis Valdivia, de 55 años , es otro de los habitantes de Bella Vista. Su familia pertenece al grupo de las 12 familias que se resistieron al traslado porque creen que la situación no cambia de un lugar a otro frente a las zonas costeras. “Nosotros vivimos de la pesca y aquí nos queda más cerca nuestro lugar de trabajo. La alcaldía nos ofreció movernos a una zona un poquito más alejada pero nosotros preferimos este lugar”, expresó Valdivia.

Según el director del departamento de Planificación y Obras de la alcaldía de Ciudad Sandino, Héctor Almendárez, la resistencia de las familias para reubicarse es el mayor problema al que se enfrenta la municipalidad.

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  • Para 2011 la municipalidad destinó unos 500 mil córdobas como parte del plan de contingencia. Según Héctor Almendárez, director del área de Planificación y Obras de la comuna de Ciudad Sandino, apuestan a que este año las lluvias no causarán las mismas afectaciones.
A pocas semanas que entre el período lluvioso, la alcaldía municipal inició una jornada de limpieza de los cauces con el fin de prevenir el estancamiento y desborde de las aguas pluviales en los cauces.

“Desde enero de este año estamos haciendo limpieza de cauces y también de calles. Con el Ejército estamos trabajando en focalizar los principales puntos críticos para ver qué medidas tomamos antes de la llegada del invierno”, puntualizó Almendárez.

En Ciudad Sandino existe un Comité Municipal Para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Comupred) integrado por diferentes instituciones públicas a fin de dar respuesta ante las eventualidades.

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HISTORIA DE ASENTAMIENTOS

El funcionario explica que, desde antes que Ciudad Sandino fuese nombrado como municipio del departamento de Managua en el 2000, se inició la creación de asentamientos de forma desordenada, lo que se ha incrementado al paso de los años.

“Existe un alto incremento de asentamientos espontáneos, sobre todo en las áreas de influencia donde circulan las aguas. Estos asentamientos se vinieron formando antes que fuéramos municipio y que hubiese una alcaldía, por lo que ha sido difícil para nosotros lidiar con esa situación”, refirió Almendárez.

Con las intensas lluvias registradas el año pasado, el barrio Motastepe fue declarado por la municipalidad como uno de los tres puntos críticos afectados por severas inundaciones en Ciudad Sandino.

De acuerdo con un informe municipal, existe una veintena de puntos críticos en las diferentes zonas del municipio, sin embargo las zonas de mayor riesgo son la comarca Bella Vista, Oro Verde, el barrio Motastepe y el anexo Audilia Blanco, donde el año pasado las lluvias realizaron fuertes estragos en las viviendas y calles.

El informe dice que existen alrededor de 754 familias en zonas de riesgo, que representan unas 3 mil 800 personas. Además hay 15 centros escolares y religiosos destinados para albergar a los damnificados.

Según una fuente del departamento de Urbanismo de la municipalidad, el 80 por ciento de los bordes de los cauces en ese municipio está poblado por gentes que se asentaron en ese lugar sin prever el peligro al que están expuestos.

“Por amor a un techo, a una vivienda hay gente viviendo en las riberas de los cauces, pero también hay gente que lo hace por oportunismo. Reubicamos la gente a un sector seguro y en los lugares donde habíamos trasladado gente ya existen nuevas familias. Es un problema recurrente”, insistió Almendárez.

LA VIDA EN UN HILO

En ese sentido, existen alrededor de 25 familias del barrio Motastepe en la zona 13 del municipio que viven a orillas de un cauce natural, cuyas bases de las viviendas están completamente socavadas. Es una clara advertencia de un posible deslizamiento.

Rosa Adilia Arauz, pobladora de ese sector, afirma que cada lluvia registrada representa para ella y su familia una amenaza de tragedia.

“Tengo cinco hijos. Cada vez que llueve nos salimos a la calle porque nos da miedo que se derrumbe la casita. Lo peor es cuando llueve por la noche porque es peligroso estar en media calle y en la oscurana con los niños”, indicó la señora.

La mayoría de las casas están construidas con madera, láminas de zinc y plástico negro. Las fuertes corrientes de las lluvias pasadas socavaron la base de las viviendas, cuya vulnerabilidad quedó al descubierto.

Sin embargo, algunos pobladores lamentaron que las autoridades municipales sólo incluyeron en la lista de damnificados a quienes perdieron todos sus enseres en ese momento y no a ellos que habitan en los alrededores de un cauce expuestos al peligro.

“La alcaldesa dijo: Ustedes no son damnificados. Pero el caso es que ellos deberían prevenir un desastre. Claro que somos damnificados. Vivir aquí es un gran riesgo, pero qué vamos a hacer si no tenemos a dónde ir”, señaló Johanna Morales.

ORIGEN DE LAS INUNDACIONES

Uno de los factores determinantes que originan las inundaciones en el barrio Motastepe, de acuerdo con declaraciones de funcionarios municipales y de los mismos pobladores, es la extracción de arena en el cerro del mismo nombre de esa comunidad.

“A ellos no les importa hacer cauce, sacan la arena y dejan el terreno disparejo que provoca un desnivel para las aguas. Después se empoza el agua y salen a las calles. Hasta tenemos miedo de un deslave del cerro”, lamentó Félix Suárez, morador del barrio Motastepe.

Según el inspector del área de Medio Ambiente de la Alcaldía municipal, Jairo Marchena, “hay muchas areneras, unas legales y otras ilegales que han sido un factor indirecto del origen de las inundaciones”.

“Los carretoneros que andan extrayendo lo último que queda van exterminando las orillas de protección de los cauces, lo cual ocasiona los desbordamientos”, indicó Marchena.

“Existen areneras domiciliares. La misma gente de esos sectores extraen la arena de sus patios por amor a venderlas y ganar un poco de dinero”, aseguró el técnico ambiental.

Para Héctor Almendárez, director del área de planificación y obras de la comuna, otro de los factores que inciden en la problemática de las inundaciones dentro de ese municipio es que por su ubicación Ciudad Sandino es afectado por las aguas provenientes de la cuenca sur.

“La cantidad de agua que proviene desde El Crucero y toda la Carretera Sur agarran fuerza y volumen hasta caer al municipio. Impactan directamente a Ciudad Sandino y Mateare. Otro de los elementos importantes es la alta productividad de los maniceros que han utilizado casi todas las tierras del sector sur y estos drenan las aguas a los cauces y por ende el tipo de cultivo que se vierten a través de las corrientes provocan la erosión de la tierra”, detalló.

El funcionario municipal indica que los estragos que causaron las inundaciones en las viviendas y en la infraestructura vial se reflejaron en el presupuesto de la comuna, que tuvo que recurrir a otros fondos porque el plan de contingencia de 2010 era inferior a lo que se utilizó en los trabajos de mitigación de los daños. “Lo presupuestado era inferior a la plata que se utilizó. Andaba por encima de los tres millones de córdobas y las familias afectadas fueron unas 200. En el sector de Bella Vista trasladamos a unas 40 familias. Se rehabilitaron todas las calles en los lugares afectados”, indicó Almendárez.