Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
El recién designado ministro de seguridad pública, Mario Zamora, aseguró hoy que empleará un tono más cuidadoso, con el manejo del lenguaje y que no se preste para fines electorales en el conflicto limítrofe que Costa Rica sostien con Nicaragua originado por los trabajos de dragado en el río San Juan.
Zamora, quien asumirá el cargo a partir de este 1 de mayo, en sustitución de José María Tijerino, -quien a pesar de sus raíces nicaragüenses mantuvo un discurso hostil en el conflicto- ha brindado múltiples entrevistas a medios de comunicación usando un lenguaje más elocuente, sin contenido belicoso y con claridad sobre el trabajo a desarrollar en el ministerio.
«Seremos firmes en lo que es la defensa territorial de la República. Sentimos que el país ya tiene una primera victoria en el proceso (en la Corte Internacional de Justicia) de La Haya», fueron las primeras reacciones de Zamora sobre el diferendo con Nicaragua, en un videochat en el sitio digital del diario La Nación.
Previo a esta explicación, el nuevo ministro destacó la importancia en materia de seguridad y sobre la existencia en su país de unos 150 mil ó 250 mil extranjeros que habitan en condición migratoria irregular, muchos de ellos nicaragüenses.
«Creo que aquí debemos de cuidarnos de no estigmatizar, recordemos que la mayor parte de estos extranjeros es gente que viene a dar su fuerza de trabajo al país y que son responsables del éxito económico que tenemos en algunas actividades», aclaró.
«Sin embargo, debemos focalizarnos en la detección justamente de aquellas personas que normalmente ya tienen antecedentes criminales en sus países de origen y de ahí la cooperación con homólogos en el ámbito de Centroamérica y sobre todo de Suramérica, de Colombia para mejorar el control sobre éstas personas», añadió.
Zamora es licenciado en derecho, de 41 años y durante esta semana seguirá siendo viceministro de gobernación de Costa Rica.
Entre 2006 y 2010, fue director general y migración y extranjería, donde realizó una gestión exitosa a pesar de haber impulsado la actual ley migratoria que multará, una vez que se implemente su reglamento con 100 dólares por cada mes de estancia irregular de cualquier extranjero en Costa Rica.
Sobre los extranjeros con antecedentes penales, explicó que «el gran problema de la criminalidad extranjera no es que aumenta los niveles de delincuencia que ya tenemos, sino que incorpora a nuestro escenario nacional nuevos patrones, nuevas formas de comisión delictiva y de ahí el gran peligro que la criminalidad extranjera encierra», indicó.
Aunque el conflicto con Nicaragua y la llegada de foráneos indeseables formará parte de su gestión, Zamora citó como su objetivo principal implementar el uso de la tecnología al servicio de la seguridad ciudadana.
Otros temas son capacitación de la policía, seguridad comunitaria, reducir el incremento de la criminalidad y la lucha contra el narcotráfico, entre otros.
José María Tijerino duró un año en el puesto, quizá el más clave del gobierno costarricense debido a que la mayoría de los ticos sitúan a la inseguridad como el principal problema del país.
Durante el conflicto con Nicaragua, el saliente ministro manejó un discurso bélico contra Nicaragua, pero a pesar de ello al anunciar su sustitución, destacó como «logro» combinar firmeza con prudencia que evitara un inútil derramamiento de sangre.