A pesar de los obstáculos que ha creado la política de secretismo del presidente Daniel Ortega, en todos los niveles de la administración pública, los medios de comunicación independientes mantienen su labor investigativa y cumplen la función social de “construir ciudadanía” mediante la educación y formación de la población.
- El estudio presentado por el Observatorio de Medios de la Universidad Centroamericana (UCA) indica que los principales factores restrictivos de la libertad de prensa que afectan a los medios de comunicación son el secretismo y la discrecionalidad que caracteriza a la política de comunicación del gobierno. Existe condicionamientos a la pauta publicitaria por el gobierno central y las alcaldías, e imposición de intereses particulares de los propietarios de medios, provocando la autocensura de los periodistas ante algunos temas.
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Esta es una de las conclusiones del estudio Valoración de actores mediáticos sobre la cobertura a temas de gobernabilidad, transparencia y corrupción, realizado por el Observatorio de Medios de la Universidad Centroamericana (UCA) a través de entrevistas y grupos focales con casi cien periodistas de Managua, Granada, Masaya, Carazo, León, Estelí, Matagalpa y Bluefields.
El informe fue comentado por los periodistas Patricia Orozco, del programa de radio Onda Local; Octavio Enríquez, de la unidad de investigación y coeditor de Nacionales de LA PRENSA; y Roberto Collado, de El Nuevo Diario.
Los tres coincidieron en que la fórmula para superar la falta de información pública generada por la política de comunicación del gobierno de Daniel Ortega ha sido insistir y no ceder, tener como presupuesto la ética, jugar limpio y evitar favores de las fuentes.
“El juego limpio que presupone uno cuando escribe debe ser extensivo a las fuentes cuando hablas con ellas. Uno debe desconfiar obviamente, muchas veces toca incluso hablar con delincuentes y uno debe desconfiar de lo que están diciendo. No por eso hay que mentir, porque aún en sistemas como este la gente está colaborando, está dando información”, explicó Enríquez.
Orozco, sin restar importancia a la fiscalización de los medios al poder público, criticó la falta de fiscalización en otros ámbitos, entre estos el poder privado y el poder económico de la Iglesia católica.
“Somos a veces muy autocomplacientes y creemos que lo estamos haciendo bien todo, y a mi juicio creo que nos falta mucho camino por recorrer”, comentó la periodista.
Orozco también criticó el desempeño de las asociaciones gremiales periodísticas, entre ellas el Colegio de Periodistas que, en vez de dedicarse a entregar pensiones, debería asumir temas como el del seguro social, el cierre de las fuentes de información oficial y la influencia del poder económico sobre los medios.
Collado expresó que “hoy más que nunca los medios están construyendo ciudadanía, porque el cierre de las fuentes oficiales los ha llevado a volcar el interés hacia la gente”.
“Por suerte este gobierno está enfrentado a los dueños de medios. Nos está dando la oportunidad de poder decir: aprovechemos y rompamos ese matrimonio que se ha vuelto tan martirizante”, que compromete el ejercicio periodístico, afirmó Collado.
Dijo que el reto es eliminar la dependencia de la publicidad estatal y privada.
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