MANAGUA/AP
Sergio Ramírez, exvicepresidente y exaliado del mandatario Daniel Ortega, afirmó en una entrevista con AP que el gobernante es un “candidato inconstitucional” al aspirar a la reelección y restó valor a los comicios de noviembre.
Ramírez, de 68 años, destacado y prolífico escritor, en una entrevista en su residencia dijo que veía “pocas esperanzas en una renovación o fortalecimiento de la democracia” en estas elecciones.
Más bien habrá “un debilitamiento” de la democracia “con candidato inconstitucional”, señaló Ramírez en alusión a Ortega, de quien fuera su vicepresidente en la década del ochenta.
“Veo pocas esperanzas de una renovación o fortalecimiento de la democracia a través de las elecciones de noviembre. No veo realmente cómo”, dijo Ramírez, autor de más de 20 obras literarias y ganador de un premio Alfaguara.
Gracias a un fallo de la Corte Suprema de Justicia controlado por magistrados de su partido, Ortega, que ya fue presidente entre 1985 y 1990, evadió una norma constitucional que prohíbe la reelección presidencial.
Ramírez adujo que “la inconstitucionalidad” de la candidatura de Ortega “es suficiente para que las elecciones no tengan ningún valor”.
Agregó que la situación ilegal de Ortega, una oposición dividida, y los mecanismos electorales controlados por el partido en el poder, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), “son indicativos de lo que viene”.
POSIBLE FRAUDE
Ramírez recordó que en las elecciones municipales de 2008 se denunció que hubo fraude y por lo tanto “no veo por qué no habrá otro (fraude) ahora”.
“Todo eso es anormalidad. La justicia no funciona, y en un país donde ocurre esto parece que es muy poco lo que hay que pueda funcionar”, afirmó.
Advirtió que el país pagará tarde o temprano las consecuencias del debilitamiento de la democracia. “Los desgastes del poder a veces son trágicos. No hay poder para siempre. Es la misma película”, dijo, señalando entre otros al finado dictador Anastasio Somoza García, que “se reeligió varias veces, hizo presidentes a sus hijos o puso títeres”.
“Esta repetición de la tragedia es lo llamativo de la historia de Nicaragua, como que el tiempo estuviera congelado y no avanzáramos hacia tener instituciones fuertes o tuviéramos jueces electorales confiables, y un sistema de justicia independiente, donde los ladrones del erario público no se vayan tranquilamente hacia el exterior como si no pasara nada”, dijo.
Contrario al caso de Somoza, a cuyo derrocamiento contribuyó en los años setenta, Ramírez dijo no ver sucesores de Ortega para instaurar una dinastía, ni siquiera de parte de su esposa Rosario Murillo, Primera Dama y prominente figura del Gobierno.
Aseguró, sin embargo, que Ortega “tratará de reelegirse tantas veces quiera”.
Ramírez presentará a partir del próximo 15 de mayo en América Central y América del Sur su más reciente novela, La Fugitiva , basada en la vida de Yolanda Orreamuno, una bella y rebelde escritora costarricense de ideas comunistas que murió en 1956 y que fue rechazada por sus ideas y conducta sexual por sus propios compatriotas .
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