Ángel Sánchez salvó la situación

Apenas tenía 15 años de edad cuando Ángel Sánchez fue seleccionado por los Marlins de Florida durante la décima segunda ronda del reclutamiento de las Ligas Mayores en 1999. El chamaco no firmó con los acuáticos, en cambio, los Reales de Kansas City lo seleccionaron en la undécima vuelta del reclutamiento de 2001.

Por René Cárdenas

fitoiii@aol.com

Apenas tenía 15 años de edad cuando Ángel Sánchez fue seleccionado por los Marlins de Florida durante la décima segunda ronda del reclutamiento de las Ligas Mayores en 1999. El chamaco no firmó con los acuáticos, en cambio, los Reales de Kansas City lo seleccionaron en la undécima vuelta del reclutamiento de 2001.

La  carrera profesional de Sánchez en el beisbol organizado empezó con los Reales de la Costa del Golfo en 2001 y 2002. El 18 de noviembre de 2005 el equipo grande compró su contrato con el objeto de protegerlo de la famosa Regla 5. En ese entonces, la publicación Baseball América lo clasificó como el mejor jugador de cuadro en el sistema de ligas menores de la organización de Kansas City.

Nunca se sabe cuándo puede presentarse una oportunidad maravillosa. El 20 de septiembre, cuando Andrés Blanco se lesionó, Sánchez fue ascendido al equipo de Liga Mayor e hizo su debut en las Mayores el 23 de septiembre contra los Tigres de Detroit. Disparó su primer imparable tres días más tarde contra los Gemelos de Minnesota.

Sánchez no pudo jugar la campaña de 2007 debido a una lesión sufrida en el codo derecho que resultó en una intervención quirúrgica conocida como Tommy John. En el 2008 fue el torpedero regular del equipo Northwest Arkansas Naturals, pero el 3 de noviembre de ese mismo año fue reclamado del grupo de peloteros transferibles por los Pájaros Azules de Toronto. El primero de julio de 2010, Ángel fue canjeado a los Astros por el receptor veterano Kevin Cash.

Como la temporada 2011 está joven, me limito a mencionar cortos períodos de lucidez que Sánchez ha disfrutado con los Astros. Tomé estas estadísticas de la publicación diaria que recibo del equipo

1) Jugó el campo corto como titular en los primeros 21 partidos.

2) Tuvo 4 carreras impulsadas en sus últimos 5 choques.

3) Tuvo 5 juegos de más de una carrera empujada.

4) Fue clasificado tercero entre los torpederos de Liga Mayor en empujadas y está empatado en el primero del equipo en juegos de más de un imparable (7).

Esos cortos destellos de su rendimiento dicen mucho de un pelotero que está en el umbral de una carrera que podría estar marcándole el inicio de un futuro brillante. Ángel no es el tipo de jugador que se despliega en el campo corto con estilo y acrobacias para impresionar.  Nada de eso pasa por su mente. En cambio, procede diligentemente a defender su territorio a máxima capacidad y a tirar a la base que corresponde sin pensarlo dos veces. Esa presencia mental y agilidad física, nutrida con la seguridad que internamente siente, le hacen positivamente diferente.

Las manos rápidas de Sánchez y su colocación de acuerdo al tipo de bateador que el equipo enfrenta, le ayuda a eliminar a innumerables bateadores veloces en primera base. Esto lo hace productivamente efectivo. «De acuerdo a la jugada me coloco donde yo creo que puede venir el batazo, pero también recibo ayuda de la banca», explicó el torpedero.

El equipo entregó la responsabilidad de la segunda base a Bill Hall y a sus 10 años de experiencia de ligamayorista y, Sánchez es el complemento para la realización de la doble matanza que es el mejor apoyo en la defensa con que puede contar un lanzador. Como este dúo está en el proceso de desarrollar una combinación de acoplamiento con precisión, se espera que en el futuro no lejano llegue a jugar con el aplomo que da la experiencia del trabajo en dúo. Para ello es necesario que Sánchez haga los ajustes convenientes. Creo que le será fácil lograrlo pues tiene la actitud apropiada y un compañero de fórmula que se las sabe todas. No hay duda, Ángel, tiene todas las de ganar.

«Billy yo, hemos trabajado durísimo durante las prácticas», dijo Sánchez. «Creo que a estas alturas de la temporada, nos sentimos muy bien para efectuar la doble matanza».

Se debe recordar que en el invierno, cuando los Astros estaban en el proceso de confeccionar el equipo para la temporada 2011, Sánchez fue considerado como jugador de reserva. Esto fue así porque el 18 de noviembre de 2010, los Astros completaron un canje con los Rockies de Colorado. Enviaron al lanzador Felipe Paulino a cambio del jugador de cuadro Clint Barmes.

Barmes tiene 32 años de edad y me inclino a creer que su inclusión a la lista del equipo no es un parche de larga duración en el puesto. Es conocido por su habilidad de manejar el guante, .996. Se poncha con frecuencia (el 17.3 por ciento de su carrera), pero tiene la capacidad de volarse la cerca de vez en cuando. Fue, pues, una adquisición adecuada, más barata (US$3.925M) que otras opciones disponibles entonces en el mercado libre. Lo que no se sabe aún es que si podría jugar el campo corto a tiempo completo. Como dice el columnista borinqueñoTony Menéndez, «el tiempo lo dirá».

El analista radial de los Astros Alex Treviño, es del parecer que la situación de Barmes es parecida a la del antesalista Pedro Féliz. Pedro llegó, jugó, no pudo con el paquete y lo pusieron de patitas en la calle. Barmes tiene que demostrar lo contrario y, ahora comparado obligatoriamente con Sánchez que está haciéndolo bien en bateo .267 contra zurdos y, .293 contra derechos. Por otra parte los números de Ángel a la defensiva también son buenos, .978. La batalla será interesante y Ángel lleva la ventaja por dos razones: es más joven (27) y este es su segundo año vistiendo el uniforme de Houston.

Cuándo un pelotero llega al estadio, lo primero que hace es pasar por la pared donde está puesta la tarjeta de la alineación con la esperanza de ver su nombre incluido para el juego del día. Desde ese instante hace sus preparativos para el resto de la noche. Si no aparece su nombre, se siente más relajado durante las actividades pre juego y la adrenalina no le fluye con tanta intensidad, pero en un rincón de su cerebro, siente una espinita clavada hasta en lo más profundo, aunque en aquellos con actitud optimista y positiva, existe también la esperanza de que algo pueda pasar en el transcurso del juego que pueda darles la oportunidad de entrar al terreno.

Cuando su nombre aparece en la lista, entonces el resto del tiempo es un mundo completamente diferente pues de entrada se siente se siente feliz de ser parte del esfuerzo de la noche; en otras palabras no hay espinita alguna que moleste. Si es un jugador de posición que conectó un imparable en el partido anterior, su esperanza es de continuar bateando a la tierra de nadie para seguir con la racha.

«Yo siempre miro la tarjeta», puntualizó Sánchez. «Me alegro muchísimo cuando veo mi nombre porque siempre quiero ser jugador regular y eso me ayuda, me causa alegría». Al momento de escribir esta nota, Ángel ha participado como titular en todos los partidos de los Astros este año.

Sánchez como torpedero de los Astros mejora todos los días en todas las formas, especialmente en la solidificación de su propia confianza. No importa contra qué equipo se juegue, para él todos son iguales con 9 hombres tendidos en el terreno. «Yo te aseguro que eso se debe a la consistencia», manifestó haciendo énfasis en ese elemento. «Como uno nunca termina de aprender en las Ligas Mayores, hay que practicar fuerte y a conciencia. De eso uno no se puede escapar si se desea tener éxito continuo».

Los aficionados y los Astros han tomado nota que Sánchez está haciendo contacto sólido que es su clave para mantener el puesto. «En primer lugar estoy viendo bien la bola y la sincronización del momento me permite batearla con fuerza para atravesar la línea defensiva del cuadro», dijo el torpedero con una ligera sonrisa. «También trato de adivinar qué lanzamiento viene para hacer los ajustes propios».

En resumen, si Sánchez sigue chocando la bola con la habilidad que tiene y la suerte que le acompaña, será un hueso duro para que Barmes u otro lo quite del campo corto en definitiva.

René Cárdenas, además de cubrir a los Astros para el diario La Prensa de Nicaragua, escribe para Crónicas de los Astros, astrosdehouston.com y Astros Magazine. Fue narrador de los Dodgers, Astros y Rangers de Texas. Con los Astros, también narró en TV. Edita su propia página no comercial de beisbol www.laestufacaliente.com y es miembro de la BBWAA.

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