Kate Middleton realizó su cuento de hadas. Pero además impuso modas, enriqueció a muchos que venden todo tipo de sourvenirs. El traje transparente con el que conquistó al Príncipe, que lució en un pase de modas benéfico, costaba 35, pero se subastó por 12,000. Danielle Helayel se hizo archifamosa por ser la diseñadora del vestido azul que Kate usó durante su compromiso, que se agotó en las tiendas. La cantidad de telespectadores de la boda se estimó en 2,000 millones. Esto sí que es influencia y capacidad de lograr objetivos, mucho más que la de cualquier político.