Pedro Greham es un argentino que, el 11 de septiembre de 2001, estaba en las Torres Gemelas cuando Dios lo invitó al Cielo. Desde allí inspiró a su hermano, Agustín, a escribir una carta publicada el pasado 6 de mayo por La Nación: “Nunca una muerte reparará el dolor ocasionado por otra La muerte de Osama bin Laden… jamás reparará el dolor de la muerte de mi hermano Pedro… solo el amor y el recuerdo de la enorme persona que fue Pedro hacen justicia… Y, creo yo, también en cada uno de los familiares de las víctimas del atentado”.