“El Ñato” fue brillante

Antes que Denis Martínez pusiera a Nicaragua en el mapa de las Grandes Ligas, en 1976, hubo una serie de peloteros con talento de big leaguers que por diferentes motivos no escalaron al mejor beisbol del mundo. Entre ellos, el meteórico tirador leonés René “El Ñato” Paredes.

 René “El Ñato” Paredes cuatro años atrás en su casa en León. LA PRENSA/M. LORÍO

Antes que Denis Martínez pusiera a Nicaragua en el mapa de las Grandes Ligas, en 1976, hubo una serie de peloteros con talento de big leaguers que por diferentes motivos no escalaron al mejor beisbol del mundo. Entre ellos, el meteórico tirador leonés René “El Ñato” Paredes.

[doap_box title=»Promesa» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

  • “El Ñato” Paredes se recupera de una operación y tiene la esperanza de que el presidente Daniel Ortega cumpla la promesa que le hizo junto a Vicente López (q.e.p.d.) de respaldarlo para superar esta crisis.
“El presidente nos dijo a Vicente y a mí que nos apoyaría incondicionalmente. Yo supongo que como tiene tantas ocupaciones debió delegar en alguien. Aprovecho la oportunidad para recordarle su promesa”, dijo Paredes, quien sin lugar a dudas es una de las máximas glorias deportivas de nuestro país.

[/doap_box]

Ganador de una triple corona en la vieja Liga Profesional de Nicaragua en 1965 y la Liga de la Costa del Pacífico en México en 1970, estuvo próximo a las Grandes Ligas entre 1967 y 1969, al moverse entre Doble A y Triple A en la organización de los Mellizos de Minnesota, los que invitaron al leonés a un entrenamiento de primavera.

En 1967 fue cuarto en efectividad de la Southern League con 2.25, a escaso margen de Rollie Fingers, quien tiró para 2.21 con Birmingham, la sucursal de los Atléticos de Oakland.

En 1968 volvieron a coincidir el nicaragüense y el futuro miembro del Salón de la Fama de Coopertown y esta vez fue Paredes quien salió mejor, al ubicarse entre los cinco mejores lanzadores en victorias (12-3), ponches (132) y entradas recorridas (175.0), además de finalizar en la séptima posición en efectividad (2.78).

En esos dos años que “El Ñato” y Fingers tiraron en el mismo nivel el nica superó al futuro ganador del Cy Young de la Liga Americana en triunfos (18 a 16), efectividad (2.57 a 2.61) y bateadores abanicados (212 a 154).

Sin embargo, para la siguiente temporada, mientras el leonés era colocado en Triple A, Fingers dio el salto a las Grandes Ligas, iniciando una carrera de un premio MVP, un Cy Young, un título de MVP en la Serie Mundial de 1974, cuatro premios de relevista del año y siete visitas al Juego de las Estrellas, que lo llevó a ingresar al templo de los inmortales en Cooperstown en 1992.

¿Por qué no llegó el nica? “En ese tiempo no nos cuidaban el brazo. Yo era de los que pedía la pelota para relevar en cualquier momento. Yo no me lesioné jugando ‘janbol’ en las calles de León, sino lanzando”, asegura Paredes, a quien la semana anterior la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN) dedicó un seminario de actualización de periodismo deportivo en León.

1305691009_nato paredes gerald

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: