NUEVA YORK / AFP
De las lágrimas en las mejillas de su hija Camille al beso “soplado” a su mujer Anne Sinclair, Dominique Strauss-Kahn, liberado bajo fianza de un millón de dólares pero inculpado de agresión sexual e intento de violación, vivió el jueves en un tribunal de Manhattan escenas dignas de una telenovela.
El exministro francés, que anunció su renuncia al cargo de director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), compareció ayer ante el Tribunal en lo Penal de Nueva York, tras ser acusado por una empleada de un hotel el sábado pasado.
Anne Sinclair, vestida con una saco oscuro y una falda, llegó acompañada de Camille, hija de Strauss-Kahn de un primer matrimonio.
Las dos mujeres, de cabellos largos oscuros, se sentaron en la primera fila de la sala de audiencia, repleta de periodistas.
Sinclair, experiodista franco-norteamericana, sostuvo la mano de su hijastra durante gran parte de la audiencia y las dos se mostraron muy conmovidas, ya que la mujer de Strauss-Kahn tenía los ojos enrojecidos y Camille respiraba profundamente para evitar llorar.
Cuando Strauss-Kahn entró, esbozó una leve sonrisa en dirección de su mujer y su hija.
Esta vez, apareció más relajado que en la primera audiencia el lunes pasado y se sentó en un sillón de cuero y no en un banco de madera.
Vestido de traje gris y camisa celeste, el socialista de 62 años estaba bien afeitado e incluso sonriente por momentos.
Rápidamente, el expatrón del FMI, que niega las acusaciones, supo que se lo inculpaba de todos los cargos en su contra.
Mientras su abogado William Taylor pedía su libertad bajo fianza, el fiscal John McConnell manifestaba el temor de que huya.
Cuando llegó el momento de la pausa para deliberar esa decisión, Dominique salió de la audiencia lanzando antes un beso con la mano a su esposa, que le devolvió el gesto.
Poco después, la audiencia se reanudó y quien era hasta el sábado uno de los hombres más poderosos del mundo, Strauss-Kahn escuchó de boca del juez Michael Obus que el pedido de libertad bajo fianza por un millón de dólares era aceptado.
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