No tirar la basura ahora tiene otras ventajas. En Managua uno puede llevar sus desechos a algunos quioscos ubicados en diferentes puntos, y a cambio recibirá un objeto reciclado.
Este nuevo servicio fue inaugurado ayer en el parque Olof Palme, ubicado en residencial Los Robles.
Ahí está un quiosco, llamado “tiangue ecológico”, donde las personas podrán ofrecer el peso de sus desperdicios en libras, a cambio de cuadernos, artesanías, o cualquier otro objeto producido con métodos de reciclaje.
Si uno lleva unas libras de papel, probablemente recibirá algo que tenga equivalencia a lo que depositará.
Gloria Briceño, representante del primer tiangue que se abrió en Nicaragua, en la Isla de Ometepe, aseguró que esta iniciativa puede ser lucrativa, aunque también advirtió que se necesita trabajo e imaginación.
Según Werner Ahlers, consultor ambiental y director de la iniciativa de los tiangues, cada uno está pensado para que sea sostenido por dos personas y ganancias aproximadas a los cinco mil córdobas mensuales.
El objetivo del programa Empresas y Empleo, de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), es instalar nueve tiangues en mayo.
El primero en la capital se inauguró hace algunas semanas en el Centro Comercial Managua. El resto estaría distribuido en toda Managua.
La clave está en el apoyo que reciban los tiangues de parte de las siete cooperativas y dos microempresas de reciclaje impulsadas por Empresas y Empleo en colaboración con la empresa Reciclaje y Negocios Internacionales, S.A. (Renisa).
Ahlers mencionó que el mayor aporte de este proyecto es la creación de conciencia entre la gente, sobre la importancia de reciclar.
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