Las resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en el caso de Libia hacen abrigar la esperanza de un nuevo multilateralismo en la política internacional. Aunque insuficientes para poner fin de manera rápida a la pesadilla de Gadafi, han tratado de conciliar el respeto a los principios del derecho internacional con la acción colectiva en defensa de los derechos humanos del pueblo libio.