Aún esperan liquidaciones

Sorayda Martínez fue despedida desde hace tres años de las oficinas de Rentas de la Dirección General de Ingresos (DGI), en Ciudad Jardín, pero no le pagaron su liquidación.

Un grupo de extrabajadores de la DGI denunció que siguen esperando el pago de sus liquidaciones. LA PRENSA/G. FLORES

Sorayda Martínez fue despedida desde hace tres años de las oficinas de Rentas de la Dirección General de Ingresos (DGI), en Ciudad Jardín, pero no le pagaron su liquidación. La administración de la DGI tampoco canceló un préstamo que por 17 mil córdobas ella realizó a Caruna pese a que a ella le realizaron las deducciones respectivas. Ahora Caruna le cobra a Martínez, 26 mil córdobas por los intereses por el pago retrasado. Martínez aseguró que a ella le hacían las deducciones respectivas.

En Caruna dicen “que yo soy deudora y yo tengo que pagar. No tengo nada, solo tres hijos, yo creo que es injusto”, sostuvo la afectada.

Martínez es una de las cerca de 30 extrabajadoras de la DGI que ayer reclamó el pago de sus prestaciones de ley. El grupo de afectados acudió ayer a las instalaciones de la DGI, donde se entrevistó con la responsable de Recursos Humanos, Claudia Carranza, quien según Maritza Mejía, otra de las demandantes de pago, les recibió escoltada por tres guardas de seguridad privada y bajo la advertencia de que si alzaban la voz los mandaba a sacar.

Al final salieron como llegaron, sin saber quién les va a cancelar lo que les adeudan. Carranza les dijo que no hay dinero, aunque prometió revisar, dijo Mejía.

Martínez, quien laboró 16 años en la DGI, se desempeñaba en las oficinas de asistencia al contribuyente, en Ciudad Jardín, cuando fue despedida. Supuestamente a ella le prometieron pagar 56 mil córdobas en concepto de liquidación, pero no le han entregado nada.

Por su parte Mejía aseguró que ellos demandaban que los recibiera el director de la DGI, Martín Rivas, pues ya están cansados de que cada vez que llegan nadie les da una respuesta a sus reclamos. Muchos de ellos tras dos y tres años de espera.

“Nuestros hijos están aguantando hambre (…) tenemos serios problemas en nuestros hogares (…) estamos cansados de esto”, expresó Mejía, quien aseguró que analizan iniciar una huelga de hambre.

Fabiola Esquivel reclamó por su parte el pago real de sus prestaciones, pues conocen que a algunos que les liquidaron lo hicieron “con doble factura”. A ella le dieron 48 mil córdobas cuando lo real eran 200 mil córdobas, por lo que se pregunta ¿adónde fue a parar su dinero?.

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