Verde Chocoyero

Lo primero que se me viene a la mente al pensar en Ticuantepe son las piñas, las pitahayas y el Refugio de Vida Silvestre El Chocoyero-El Brujo, a pesar de que este último en el 2004, por decreto presidencial, pasó a formar parte del municipio de La Concepción.

LA PRENSA/Guillermo Flores

Lo primero que se me viene a la mente al pensar en Ticuantepe son las piñas, las pitahayas y el Refugio de Vida Silvestre El Chocoyero-El Brujo, a pesar de que este último en el 2004, por decreto presidencial, pasó a formar parte del municipio de La Concepción.

CÓMO LLEGAR

El Refugio de Vida Silvestre El Chocoyero-El Brujo está localizado a menos de 30 kilómetros de Managua. Para llegar se toma la carretera Ticuantepe-La Concha hasta llegar a la comarca de La Borgoña. En el lugar conocido como El Corozo un rótulo indica la entrada al camino de 7.3 kilómetros que lleva hasta el refugio.

No todo el camino está adoquinado, por lo tanto es preferible ir en un vehículo de doble tracción. Observará la señalización que le indica qué dirección tomar, pero en caso de perderse puede preguntar a los locales, que con amabilidad le responderán.

Durante el recorrido hacia el refugio podrá observar plantaciones de piña, la fruta que más se produce en la zona, y apreciar la cordillera que rodea el refugio.

PRODUCE 40 MILLONES DE GALONES DE AGUA

Su nombre se origina por las dos cascadas que se encuentran en el corazón de su bosque. La cascada Chocoyero se llama de esta manera porque en la roca donde cae el agua hay agujeros que albergan a cientos de chocoyos.

La otra cascada, El Brujo, recibe ese nombre debido a que a cien metros desaparecía la fuente de agua. La gente pensaba que el río se les escondía.

“Es un proceso natural de infiltración de agua, ya que quitamos la subcuenca tres, que es meramente productora de agua. Todas estas aguas se infiltran y bajan al valle de Ticuantepe. Se producen 40 millones de galones de agua por día”, explica Danilo Pasos, el guía que nos acompaña y quien trabaja en la cooperativa Juan Ramón Rodríguez, encargada de administrar el refugio.

VIDA SEXUAL DE LOS MONOS

Dentro del refugio existen tres senderos: El Chocoyero, El Congo y La Pechuga, los que en aproximadamente dos horas se recorren.

Durante el trayecto se escucha el potente aullido de los monos machos, quienes al caer la tarde llaman de esta manera a su clan, la mayoría compuesta por hembras. Explica nuestro guía que el macho dominante es el único que puede copular con las hembras. Un clan puede estar formado por quince o treinta monos.

Al llegar a la cascada Chocoyero lo primero que llama la atención son los muchos huecos que hay en la pared arenosa de casi 75 metros de altura donde cae la cascada. Ya entre las cuatro y cinco de la tarde es común ver a los pericos del Pacífico volar hacia los agujeros. Actualmente viven ahí un poco más de ochocientos chocoyos.

Es un poco extraño y bastante asombroso verlos volar tan libremente, pues es muy común ver a estos animalitos tras los barrotes de una jaula.

VIDA SEXUAL DE LOS CHOCOYOS

Cuenta Danilo que los chocoyos, a diferencia de sus vecinos, los monos, practican la monogamia.

“Viven y mueren en pareja. Ahorita están en época de reproducción. Comienzan a reproducirse en mayo, junio y julio. Ya en agosto hacen una forma de vuelo de entrenamiento, que es cuando los más jóvenes comienzan a volar”, explica Pasos.

En el refugio existen 184 especies de aves, de las cuales 44 son migratorias. Hay 52 especies de mamíferos, entre estos los llamados chanchos de monte, pisotes, armadillos, venados de cola blanca, monos aulladores y monos cara blanca.

Además hay 33 especies de reptiles, entre los que figuran las serpientes coral y falso coral.

TURISTAS, TOMEN NOTA

El Refugio de Vida Silvestre El Chocoyero-El Brujo ofrece entre sus servicios acampados, alojamiento en cabañas y albergues comunitarios, turismo de aventura, senderismo, avistamiento de aves y servicio de alimentación.

El hospedaje en las cabañas tiene un costo que va de 10 a 25 dólares, sin alimentación incluida, la cual cuesta entre tres y cuatro dólares.

Si decide llevar su casa de campaña y pasar la noche en el camping del refugio, se paga cinco dólares. El campamento tiene capacidad para 24 personas. Durante la noche se realizan caminatas.

En el refugio se produce miel y café; este último se puede probar en el desayuno que ofrecen.

El horario de visita es de martes a domingo de 5:00 a.m a 5:00 p.m. El costo por entrada para nacionales es de 40 córdobas. Para extranjeros es de 5 dólares.

“El agua, el clima, la flora y la fauna hacen de El Chocoyero-El Brujo un sitio ideal para visitar”, finaliza Danilo.