En la Bolsa de Valores de Nicaragua (BVDN), localizada en una de las oficinas del centro financiero LAFISE en Managua, reina el silencio que regularmente solo es interrumpido por el sonido de los teléfonos o por algún visitante ocasional.
No se escucha cada mañana el tradicional sonido de una campana, como el que suele resonar en la Bolsa de Valores de Nueva York, Estados Unidos, para anunciar el inicio de cada sesión diaria. No hay un tumulto de operadores que, entre gritos, pujan por quien vende más acciones y bonos al mejor postor. En la BVDN anualmente se transan en títulos valores millones de dólares. En la de Nueva York, miles de millones.
En la BVDN las transacciones se realizan principalmente vía electrónica y a través de los puestos de bolsa autorizados, en parte debido a lo reducido del mercado, aunque en desarrollo. Un mercado vital para que el Gobierno —principalmente— pueda obtener los millones de córdobas que cada año necesita para cuadrar las cuentas nacionales.
El Gobierno de Nicaragua encuentra en la BVDN una de sus principales opciones para sacar dinero en efectivo, el cual obtiene colocando títulos valores que adquieren particulares y bancos, por ejemplo, para financiar parte del Presupuesto General de la República. El país no recauda lo suficiente en impuestos para poder financiar lo que gasta en un año. Las necesidades de financiamiento del Gobierno, además, han aumentado tras el retiro de la cooperación tradicional, como consecuencia del fraude de las elecciones municipales del 2008.
También la BVDN es una opción para aquellas empresas que, igualmente, necesitan obtener dinero y para ello también emiten bonos de deuda, no acciones, ya que este mercado aún no se desarrolla en Nicaragua.
Gerardo Argüello, gerente general de la BVDN, habla sobre el desempeño de la bolsa en lo que va del año y las perspectivas, los retos frente a un año de elecciones generales y los nuevos reglamentos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones (SIBOIF), entre otros temas en torno al mercado bursátil de Nicaragua que el año pasado alcanzó un récord de transacciones de 17,596 millones de córdobas.
Pero este año, por diferentes razones, Argüello no cree que se alcance o se supere esta cifra.
:::Entiendo que el año pasado el sector bursátil tuvo un excelente desempeño. ¿Cuáles fueron las razones?
Tuvimos un crecimiento en las operaciones del 60 por ciento, lo cual es enorme para la Bolsa. Tuvimos un volumen récord en las transacciones de la Bolsa desde que se fundó hace poco más de 15 años. Transamos 17,596 millones de córdobas. Nuestras operaciones están concentradas en los instrumentos de deuda pública del Banco Central de Nicaragua (conocidos como Letras) y del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (que emite Bonos de la República), que es el mercado más grande de valores o instrumentos financieros que existe en Nicaragua. El saldo de la deuda pública negociable en la Bolsa es de 1,300 millones de dólares (incluyendo los Bonos de Pagos por Indemnización o PBI emitidos para indemnizar a los confiscados durante el régimen sandinista).
:::¿Y cuál es la participación de las empresas?
Adicionalmente existen una serie de transacciones de empresas que emiten valores a través de la Bolsa y es importante en nuestra actividad. El año pasado destacaron, por ejemplo, emisión de bonos de deuda de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI) por 60 millones de dólares y otra emisión del Banco Centroamérica de Integración Económica (BCIE) por 25 millones de dólares. También están empresas que colaboraron bajo dos modalidades, ofertas públicas y ofertas privadas. Las emisiones que se colocan bajo la modalidad de ofertas privadas, como su nombre lo indica, son privadas y no revelamos mayor información, pero las colocaciones (de bonos de deuda) ascendieron a 14 millones de dólares, correspondientes a cuatro empresas y a tasas de interés bastante atractivas de entre 7 y 7.5 por ciento anual. En lo que va del 2011 ya se han colocado 3.5 millones de dólares (en ofertas privadas de empresas). Sin embargo este mercado, que es propio de la Bolsa, su regulación fue ajustada por la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras (SIBOIF) a inicios de este año, a tal punto que este ajuste va a traer consigo que este mercado, que se venía desarrollando con viento en popa en el segundo semestre del año pasado, va a ver sumamente reducida su actividad este año.
:::¿Y esa reforma en qué consistió?
Antes la SIBOIF establecía que el monto máximo que se podía colocar en este mercado era de un millón de dólares. Entonces habían empresas que ya tenían autorizadas colocaciones de hasta siete millones de dólares. Pero estamos viendo con la SIBOIF una serie de propuestas para no perder justamente este impulso de muchas empresas para acercarse a la Bolsa, para establecer un nuevo marco regulatorio que llene un poco los estándares que está requiriendo la SIBOIF para este tipo de emisiones, consolidar los intereses de la Bolsa y de las empresas que quieren emitir bajo cierto esquema regulatorio que esté más adaptado a las necesidades de Nicaragua.
:::¿Pero entiendo que la regulación en este punto es aún más dura?
Las emisiones privadas podían ser adquiridas por personas, pero la SIBOIF entre las medidas que tomó, y esa es otra limitante, es que ahora estos instrumento solo pueden ser adquiridos por inversionistas sofisticados, que en el lenguaje de la regulación de la Superintendencia significa tener más de un millón de dólares en patrimonio o por empresas que puedan tener más de cinco millones de dólares en activos. Eso hace que este mercado vaya a ser sumamente restringido y difícil de desarrollar. Por eso estamos buscando otras salidas que esperamos que en los próximos días tengamos una decisión final de parte de la Superintendencia para dinamizar este mercado.
:::¿Cuáles son las proyecciones de la Bolsa para este año?
Es muy difícil hacer proyecciones en este negocio. En lo que va del año, del 1 de enero al 25 de mayo, vamos 35 por ciento por debajo de lo transado en el mismo período del año pasado, llevamos 6,541 millones de córdobas. Sin embargo las estadísticas están muy distorsionadas porque hay un mes del año pasado cuando los volúmenes fueron exraordinariamente excepcionales. El volumen transado en marzo de 2010 crea la distorsión en cifras. En marzo de 2010 se transaron 3,000 millones de córdobas y en marzo de 2011 fueron 650 millones de córdobas.
:::¿Y ese repunte de marzo del año pasado a qué se debió?
Se dieron altos volúmenes de transacciones, no conocemos quiénes son los que adquieren al final (los títulos valores), pero son clientes institucionales grandes.
:::¿Fueron títulos del Estado?
Sí.
:::¿Cómo puede afectar al mercado bursátil el período electoral de este año?
Si vemos para atrás, en la Bolsa se da un fenómeno, que los instrumentos (los títulos valores) bajan de precio generalmente cuando hay un proceso electoral. Esa baja de precio atrae a más inversionistas deseosos de tomar más riesgos. Desde el punto de vista de volumen, estos crecen porque los precios bajan. Pero este año es muy difícil pronosticar que este mismo fenómenos se va a repetir porque tenemos una situación, desde el año pasado, donde hay una economía con excedente de liquidez enorme (dinero en efectivo), en este país hay plata que se está moviendo por el Sistema Financiero Nacional. Esto ha traído como consecuencia que los rendimientos (intereses) de los instrumentos han bajado a sus récord históricos. Y los niveles de liquidez son tales que veo muy difícil que los precios vayan a caer, aunque en este negocio nunca se sabe, todo puede pasar. Nunca en Nicaragua se había negociado deuda pública a rendimientos tan bajos.
:::¿Y cuáles son los niveles de estos rendimientos?
Las Letras del BCN con un vencimiento de un año se están negociando en promedio a tres por ciento con mantenimiento de valor. Los bonos de Hacienda a 1,810 días, es decir a casi tres años, se están negociando a cinco por ciento. Los BPI al mes de abril se negociaron, con vencimiento para el años 2026, a 5.87 por ciento (cuando en 2002 la tasa alcanzó 25 por ciento). Esto es algo positivo para Nicaragua en parte, porque el costo financiero está tendiendo a reducirse aún más. No sabemos si van a seguir bajando.
MERCADO DE ACCIONES ES UN SUEÑO
El mercado bursátil de Nicaragua aún no logra negociar acciones de las empresas, lo que les permitiría a estas obtener dinero para capitalizarse, es caso de necesitar efectivo, pero con ello tendrían que compartir su propiedad con aquellos que adquieran estas acciones.
Gerardo Argüello, gerente general de la BVDN, considera que “en países pequeños como Nicaragua y del resto de Centroamérica, las bolsas de valores son generalmente bolsas de instrumentos de deuda, es decir que se negocian muy pocas acciones, con excepción de Panamá”.
Los instrumentos de deuda, que pueden ser por ejemplo bonos emitidos por una empresa o por el Estado, permiten obtener dinero. Estos bonos tienen una determinada fecha de vencimiento, al cabo del cual la empresa o el Estado paga un determinado interés a quienes lo adquieren.
“Creo que en Nicaragua y en el resto de Centroamérica la tendencia general se va a mantener por muchos años, donde las bolsas de valores van a ser bolsa de instrumentos de deuda y no de capital (de negociación de acciones). Tiene que ver con lo restringido del mercado y el tamaño pequeño de las empresas. Aquí va ser difícil tener algún día una bolsa como la de Nueva York (donde se negocian importantes montos de acciones de empresas)”, considera Argüello.
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