El mes de mayo, especialmente en el trópico en que los campos con las primeras lluvias, aún los que han sido desforestados, reverdecen y sobre todo en los lugares todavía arborizados, en los que ha quedado parte de la fauna, con el trinar de las aves y ante el verdor que asoma su armonioso conjunto dándole mejor sentido a la vida levanta el ánimo de quienes con experiencia, sabiendo utilizar las anuales estaciones, hacen resurgir en ellos la esperanza.