Cartas al Director

“La decepción es finita y debemos afron- tarla, pero la esperanza es infinita y jamás debe perderse”.

Esperanza

 

 

“La decepción es finita y debemos afron- tarla, pero la esperanza es infinita y jamás debe perderse”.

 

 

Martín Luther King Jr. (1929-1968);  pastor estadounidense de la iglesia bautista.

CORRUPCIÓN TOTAL

La grandeza de un país se mide por la calidad de sus habitantes y en otros ámbitos, por la calidad de sus gobernantes.

En este último término, los nicaragüenses estamos muy pero muy mal: en el gobierno, por donde le busquemos, encontraremos solo corrupción y bajeza.

Empezando por el “presidente”, este no llena más que un requisito indispensable para ser hombre y es el hecho de que es un ser humano del sexo masculino; pero de allí en adelante, el panorama es totalmente diferente: adueñándose del poder, masacró al pueblo en los ochenta, se enriqueció a costa de los recursos del pueblo, fue acusado de violación por su propia hijastra, viola la Constitución Política en el momento en que lo estima necesario para sus propios intereses, se roba las elecciones a toda costa, pues quiere ser el presidente vitalicio de Nicaragua, alberga a terroristas asesinos y capos de la droga en nuestro país, haciendo uso de él como si fuera su propiedad particular, reparte chanchitos y gallinas entre los más pobres, para demostrarles que es “bueno” y que merece el voto del pueblo y asegura ser un demócrata, siendo un nuevo dictador; lo que lo convierte en mentiroso. Malversa el dinero del pueblo en la construcción e instalación de miles de inmensos y costosos rótulos que muestran su egolatría al mundo, mientras sus “gobernados” se debaten entre el hambre, la miseria, las enfermedades, el desempleo y la desesperanza.

Todo lo anterior ubica a Daniel Ortega en un bajísimo plano como hombre y como gobernante y si le buscamos por el lado de “sandininista”, ya lo dijo Carlos Fonseca Amador: “Al sandinista debe caracterizarlo el desinterés absoluto, máximo, opuesto a mezquinas ambiciones. Cuando un compañero está dominado por ambiciones personales, está desahuciado como sandinista”. (Y seguramente será el ganador en las próximas elecciones).

 

Ramón Pineda

DESARROLLO CAMPESINO

Se avizora que dentro de 15 o 20 años, quizás un poco más cuando crezca nuestra población presuntamente en 7 u 8 millones de personas, sin poder autosostenernos nos transformaríamos en un país fracasado.

Entonces, es necesario que nuestras tierras del campo continúen oxigenándolas económicamente, técnicamente para que sean constantemente cultivadas, sin descuidar la ciudad.

El campesino anhela prepararse, estudiar, venir a la ciudad a vivir, ser profesional o técnico, etc., lo cual está en todo su derecho, entonces, al hombre y mujer de la ciudad hay que hacerle conciencia, es necesario que temporal o permanentemente sea un trabajador agrícola trasladado al campo, pues la patria y el futuro es de todos…

Hay que ir poblando el campo, sus comarcas, caseríos y creándoles condiciones óptimas, tales como, hacerles centros de salud, hospitales, hacer proyectos de viviendas, centros de estudios de primaria, secundaria, universitaria, técnicos, donde actualmente no existe para que en un futuro tengan lo que tiene la ciudad y que conforme este desarrollo, el campesino vele por los suyos, como se hace en la ciudad.

No es concebible que al campesino solo se le aproveche o explote. Si se lograra el desarrollo referido en el campo sería una obra cumbre en lo político, social y cultural, pues no solamente tiene derecho el hombre de la ciudad de progresar, la equidad del progreso es para todos.

Las asociaciones civiles políticas y democráticas, la clase política, los gobernantes de turno, empresa privada, la comunidad internacional, el presupuesto que se les asigna a los diputados anualmente… deberían inyectar ese gran capital al campo para hacerlo progresar, por supuesto sin descuidar a la ciudad.

Que esta y otras esperanzas, proyectos para el campo no sean olvidadas, ni desatendidas.

Es obvio que este desarrollo de futuro es justo y por ejemplo en el plan de gobierno de los candidatos que lo deseen que van a campaña y elecciones el 6 de noviembre del año 2011 deberían considerar este nuevo tipo de desarrollo nacional para echarlo a andar en su momento.

Por tanto, hay que transformar al campo en una ciudad supraproductiva llevando el desarrollo de la ciudad al campo para mejorar aún más.

Así como la ciudad fue paulatinamente durante muchos años poblándose, desarrollándose y creando sus condiciones, al campo se le puede hacer igualmente, las ciudades primero fueron un campo, ahora son ciudades, y el campo y campesino porque no hacerlos desarrollar, si todos nos beneficiamos y la patria se regocijará.

Bayardo Quinto Núñez

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