Todo parece indicar que el homicidio de Denis Leonel Hernández Ochoa, de 28 años —guarda de seguridad del dispensario El Samaritano en la comarca Nejapa— podría esclarecerse pronto porque además de las sospecha de la familia, la técnica canina marcó la casa de tres adolescentes de la zona que ahora son investigados.
- La progenitora de l fallecido recordó que de los siete hijos que tiene Denis era el mayor de los tres varones.
También dijo que ella le había aconsejado que no viajara en bicicleta que mejor utilizara las caponeras y tuviera cuidado por las amenazas que le hicieron.
Las familia Hernández Ochoa es bien conocida en el lugar por su buen comportamiento, dijeron los vecinos.
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El hecho ocurrió en horas de la noche del jueves, pero no se precisa la hora porque nadie escuchó detonaciones de armas de fuego, quizás debido a la lluvia.
Hernández tenía cinco años de laborar para dicho lugar que es extenso y solo hay un vigilante por el día y otro por la noche.
Según sus parientes, hace dos semanas había renunciado porque lo habían mandado a amenazar que cualquier día lo golpearían para robarle la bicicleta en la cual invertía dinero y la mantenía en buen estado, pues en ella se trasladaba los dos kilómetros de distancia hacia su casa en el kilómetro 12 de la Carretera Vieja a León.
El cadáver fue encontrado por otro colega que llegó de turno pero su colega no salió a desenllavar el portón, por lo cual saltó el alambrado y lo encontró con el capote puesto y sentado con la cabeza hacia un lado.
El vigilante entrante al turno, quien no proporcionó su identidad, dijo que pensó que se trataba de un paro cardíaco y llamó a los superiores y estos a la Policía y a la familia.
El cadáver tenía un impacto de bala en la frente y otro en el pecho, a la izquierda.
Una de las oficinas estaba abierta y hacen falta tres monitores y un cable USB. La bicicleta y la mochila de la víctima no fueron tocadas aparentemente.
El cadáver fue remitido al Instituto de Medicina Legal mientras la guardia operativa de la Estación Tres con la técnica canina se internaba en varias zonas rurales.
En horas de la tarde en dicha estación policial no tenían un informe oficial del móvil pues se encuentran ampliando información.
En la comunidad San Luis donde habitaba la víctima, la población se encuentra consternada, pues recuerdan que el joven, quien deja un hijo de 13 años, era un padre ejemplar y un buen vecino, sin vicio y sin enemistades.
Su madre Ester Ocho indicó que nada gana con que detengan a los asesinos si ella ya no verá jamás a su hijo.
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