LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

La política de EE.UU. en Nicaragua

Al finalizar el embajador norteamericano Robert Callahan su misión en Nicaragua, nos parece oportuno repasar rápidamente la historia de las relaciones de nuestro país con Estados Unidos, las cuales han pasado por varias fases, desde una vinculación estrecha mal manejada hasta situaciones muy conflictivas.

La primera vez que Nicaragua despertó la atención de Washington fue cuando evitó que Gran Bretaña convirtiera en un protectorado la costa caribeña nicaragüense. La segunda fue cuando EE. UU. buscaba una opción territorial para el canal interoceánico, e impuso el Tratado Chamorro-Bryan, el cual fue rescindido en 1971 por el gobierno de Anastasio Somoza Debayle.

El gobierno estadounidense se decidió por la ruta panameña, pero se preocupó por garantizar la seguridad del canal convencido de la inestabilidad de las naciones centroamericanas, dominadas por caudillos y dictadores que provocaban conflictos armados. Con ese pretexto intervino en Nicaragua, provocó la renuncia del dictador José Santos Zelaya y después ocupó militarmente el país. Volvió a intervenir, cuando la Guerra Constitucionalista de 1926-1927, pero los marines tuvieron que marcharse de Nicaragua sin poder dominar la rebelión del general Sandino. En todo caso, Estados Unidos desocupó Nicaragua habiendo dejado sentadas las bases para una estabilidad política a largo plazo, con una ley electoral diseñada por un experto norteamericano y un ejército nacional que debía funcionar al margen de la política partidista.

Sin embargo, el poder cayó en manos del ambicioso y audaz jefe director de la Guardia Nacional, el general Anastasio Somoza García, quien contaba con la simpatía del Departamento de Estado y posteriormente sería utilizado por Estados Unidos como un instrumento de la lucha contra la expansión del comunismo en Centroamérica, que le inducía a disponer de hombres fuertes leales sin reparar en sus abusos. Era la época en que el presidente Franklin D. Roosevelt diría que “Somoza es un hijo de p… pero es nuestro hijo de p…”

Estados Unidos apoyó a la dictadura somocista hasta que esta comenzó a perder apoyo local, por la corrupción y el atropello a los derechos humanos. Pero no pudo la diplomacia norteamericana impedir el triunfo de los sandinistas y tuvo que aceptar la llegada de un gobierno revolucionario hostil. No obstante, Washington trató de acercarse a los sandinistas y para eso el gobierno de Jimmy Carter aprobó una ayuda de 75 millones de dólares, con la condición de que el FSLN en el poder no apoyara a la guerrilla salvadoreña. Los sandinistas rechazaron esa apertura y aunque de palabra proclamaban una política de no alineamiento internacional, de hecho se adhirieron al bloque comunista e insertaron a Nicaragua en la Guerra Fría.

Vino la contrarrevolución y la administración del presidente Ronald Reagan la apoyó hasta que acordó con el líder de la extinta Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, poner fin a la Guerra Fría. Cesó el respaldo soviético al régimen sandinista y el de Estados Unidos a los contras, que se vieron obligados a negociar con el gobierno del FSLN y concertar un cese al fuego. Después vino el proceso político indicado por los presidentes centroamericanos en los Acuerdos de Esquipulas, que desembocó en las elecciones libres de 1990 ganadas por doña Violeta y la UNO, y en la desmovilización y el desarme de la Contra.

El sector democrático pudo gobernar precariamente durante los siguientes 16 años, interrumpidos por el pacto del PLC con el FSLN y el craso error de los liberales de concurrir divididos a las elecciones de 2006. Y el regreso de Daniel Ortega al poder encontró a Estados Unidos sin una política clara para tratar esa nueva situación, mientras el orteguismo se fortalece con las cuantiosas sumas de dinero que recibe del presidente venezolano Hugo Chávez.

Ahora, al marcharse de Nicaragua el embajador Callahan deja una situación compleja para Estados Unidos, con el desafío de aceptar como legítima la inminente reelección inconstitucional y fraudulenta de Daniel Ortega, o regresar a la política de confrontación. Un reto que tiene que resolver el próximo subsecretario de Estado para asuntos del hemisferio occidental.

COMENTARIOS

  1. jose manuel
    Hace 10 años

    el problema que tiene nicaragua es un orteguismo millonario con politicos corruptos vendepatrias y sin un liderazgo solido que se les enfrente . si hubiera un gran lider tal vez ellos la tuvieran dificil pero que va . para desgracia de este pobre pueblos estan solidos en sus mansiones y gozando la gran vida . esto va para largo pobre nicaragua .

  2. godo
    Hace 10 años

    «No obstante, Washington trató de acercarse a los sandinistas y para eso el gobierno de Bill Clinton…»????? No será el «gobierno de Jimmy Carter?????

  3. Armando Jose
    Hace 10 años

    El tratado Chamorro-Bryan no fue rescindido por Somoza, Nicaragua fue liberada de las obligaciones bajo ese tratado por USA. Los 75 millones de dolares fueron aprobados durante la administracion Carter, no por el gobierno de Bill Clinton, en los albores del gobierno seudo-revolucionario, y, fueron usados parcialmente por el gobierno nicaraguense. USA suspendio los desembolsos cuando el gobierno de Nicaragua utilizo parte de ese emprestito para compras a naciones del bloque comunista.

  4. LECTOR
    Hace 10 años

    Bill Clinton nunca estuvo bajo la administracion de Estados Unidos en la decada de los ochenta, ni antes del derrocamiento de Somoza, ni cuando los sandinistas gobernaron, los presidentes fueron Jimmy Carter (1977-1980), Ronald Reaga (1981-1988) luego fue George Bush (padre). No puede ser entonces que Clinton ofrecio a los Sandinistas en el Poder 75 millones de dolares para dejar de apoyar la guerrilla Salvadoreña.

  5. CULPA de QUIEN ??
    Hace 10 años

    A veces me arrecha escuchar estos comentarios, pues siempre se «olvidan» de echarle la culpa al que la tiene. «Lo que pasa en Nicaragua» no es culpa de nadie (excepto de los Nicas), los demás Países del Planeta no pueden criticar que si es ilegal o no la candidatura de Daniel, pues nosotros mismos la «aceptamos» a sabiendas (PERO NO hacemos NADA) y esperamos que «alguien» de afuera nos arregle el problema.
    («No llores como niño, lo que no supiste defender como hombre»)

  6. Caitudo
    Hace 10 años

    En cuanto al reconocimiento de los EU al inminente nuevo gobierno de Ortega. El embajador gringo dijo, mas o menos, que «como en la practica no hay oposicion y de hecho en Nicaragua se estaba aceptando la reeleccion de Ortega por todas las partes. El gobierno de los EU reconocerian el nuevo gobierno de Daniel si las elecciones son observadas internacionalmente y se demuestra que no hubo fraude». Esa es la oposicion de los EU asi que ya sabemos a que atenernos.

  7. julia araya
    Hace 10 años

    Sanchez Sancho, se lava las manos al decir » el craso error de los liberales de ir divididos», pero se le olvida a este señor, que ese craso error tambien tienen la mancha de la responsabilidad de ciertos medios de comunicación que descaradamente apoyaron esa división (aunque ahora le echen las culpas a terceros) y de la Embajada de EUA, autora intelecutual de esta división.

  8. Denzo
    Hace 10 años

    Creo que USA,despues del susto de la CIJ,que falla a favor de los sandias en esa epoca,que pague por danos y perjuicios a Nicaragua,17billones de lolo,ha decidido aplicar la politica de salvese quien pueda y a como pueda;y con mucha mas razon que hoy hay grandes recortes en USA y a punto de entrar en banca rota;lo normal es que cuando la casa esta en quiebra,los primeros que sufren las ayudas son los limosneros;y peor Nicaragua,que son limosneros y con garrote;asi que ortega,es nuestro problema

  9. Lorio
    Hace 10 años

    ¿Qué disparate es ése de que fue Bill Clinton el que gobernaba los Estados Unidos cuando los 75 millones? Ya se le olvidó «licenciado» que el presidente norteamericano era James Carter cuando cayó Somoza y subio al poder el FSLN..

  10. amil roa
    Hace 10 años

    la politica exterior norteamericana es a veces errada es posible que si ortega se porta bien en lo que ellos quieren control de droga ,terrorismo, narcotrafico y inmigracion los gringos dejen en paz a ortega en paz haciendo pedazos al pueblo porque segun los gringos erroneamente creen que esos son problemas internos seria como un nuevo somocismo en materia de represion en nicaragua y seria lo peor que podria pasarle a nicaragua y la estabilidad economica en centroamerica.

  11. carlos
    Hace 10 años

    Es cierto que dije que no comentaria mas sobre la editorial pero no pude evitarlo: Este senor habla solo.Por eso afirmo que el sandinismo es una enfermedad mental.Ese mismo despistado analisis a lo chayo murillo.Pero es claro,si ellos van al socialismo que les vaya bien,nosotros,nosotros a la democracia y la libertad ,Dios primero.Y somos mayoria simple y absoluta.Asi que si usted se quiere enredar en cuestion de usted no mas.Y sabemos muy bien por quien votar.Salud.

  12. Denzo
    Hace 10 años

    Y todo se complico otra vez para los nicas,gracias al corrupto de Aleman,y al no menos corrupto de ortega y su pandilla;vividores del dinero del pueblo;ortega y aleman;dos candidatos a presidentes de Nicaragua;dos tipos ke debieran estar en el bote LaModelo y no de candidatos;uno por violador de Zoilamerica y todas las leyes del estado;encubridor de crimenes de lesa humanidad;y si es por parte de aleman;un superladron que dejo casi en harapos a Nicaragua,igual como ortega la esta dejando hoy

  13. Godo
    Hace 10 años

    Esto está escrito por un colonista…, no por un nicaraguense. En otro pais del mundo esta considerado como «traicion a la patria»: «Ahora, al marcharse de Nicaragua el embajador Callahan deja una situación compleja para Estados Unidos, con el desafío de aceptar como legítima la inminente reelección inconstitucional y fraudulenta de Daniel Ortega, o regresar a la política de confrontación. Un reto que tiene que resolver el próximo subsecretario de Estado para asuntos del hemisferio occid

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: