Egipto con nuevo gobierno, pero sin satisfacer reclamos de la plaza Tahrir

Un nuevo gabinete remodelado entró el jueves en funciones en Egipto, con nuevos titulares en Relaciones Exteriores y Finanzas, aunque sin haber prescindido de figuras cuestionadas por los manifestantes por su proximidad con el depuesto régimen de Hosni Mubarak.

Por Samer al Atrush

EL CAIRO/AFP

Un nuevo gabinete remodelado entró el jueves en funciones en Egipto, con nuevos titulares en Relaciones Exteriores y Finanzas, aunque sin haber prescindido de figuras cuestionadas por los manifestantes por su proximidad con el depuesto régimen de Hosni Mubarak.

Una docena de ministros conservaron sus cargos y quince ingresaron en el gobierno del primer ministro Esam Sharaf.

La jura se llevó a cabo en presencia del mariscal Husein Tantaui, jefe del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, instancia que dirige la transición desde la caída de Mubarak el 11 de febrero.

La ceremonia, inicialmente anunciada para el lunes pasado, fue postergada por negociaciones de último momento y por problemas de salud de Sharaf, de 59 años, quien fue hospitalizado brevemente el lunes por la noche, oficialmente por agotamiento.

La remodelación se llevó a cabo bajo la presión de los manifestantes que acampan desde hace dos semanas en la plaza Tahrir para exigir la partida de personalidades vinculadas al poder depuesto y exigir más reformas.

Los manifestantes denuncian además la lentitud de la justicia para tratar los expedientes de ex funcionarios de Mubarak y acusan al ejército de perpetuar métodos represivos.

El ministro de Relaciones Exteriores, Mohamed el Orabi, considerado próximo al gobierno de Mubarak, fue reemplazado por otro diplomático de carrera, Mohamed Kamel Amr.  El titular de la cartera de Finanzas, Samir Raduan, cuyo proyecto de presupuesto fue rechazado por los militares en junio, fue sustituido por Hazem Beblaui, que será también viceprimer ministro.

La secretaría de Antigüedades quedó por el momento vacante, y según la prensa podría desaparecer.

El controvertido arqueólogo Zahi Hauas, a quien se mencionaba para el cargo, aseguró que había desistido por disconformidad con el funcionamiento del gobierno.

«Me voy» porque este gobierno «es un caos y no quiero formar parte de él», dijo Hauas a la AFP.

En el ministerio de Medio Ambiente, el ministro saliente Magid George, copto cristiano que ya ocupaba el cargo con Mubarak, fue reemplazado por otro miembro de la misma confesión, Magid Ylias Ghatas.

Pero dos ministros cuya caída exigen los manifestantes se mantienen en puestos clave: Abdel Aziz al Guindi en Justicia y Mansur Isaui en Interior.

También permanecen Fayza Abul Naga como titular de Cooperación Internacional y Hasan Yunis en Energía.

Los manifestantes convocaron a una nueva protesta para el viernes -llamada «el viernes decisivo»- en la plaza que se convirtió en un emblema de la rebelión que derrocó a Mubarak, quien estaba en el poder desde hacía tres décadas.

Los islamistas llamaron por su lado a manifestarse ese mismo día «por la estabilidad».

Sharaf fue nombrado primer ministro en marzo. Su prestigio inicial entre los jóvenes rebeldes se vio mermado en estos meses por el escaso margen de poder de que dispone frente al ejército y por la lentitud para emprender reformas.

El gobierno de transición debe permanecer en principio en funciones hasta las elecciones legislativas previstas para el próximo otoño boreal.