Cuenta regresiva

Trece reconocidos economistas acaban de publicar una carta abierta a los líderes de la Unión Europea, advirtiéndoles que de no tomar medidas urgentes a corto plazo, podría darse el final de la zona euro “tal como la conocemos hoy”.

Trece reconocidos economistas acaban de publicar una carta abierta a los líderes de la Unión Europea, advirtiéndoles que de no tomar medidas urgentes a corto plazo, podría darse el final de la zona euro “tal como la conocemos hoy”.

Una cuenta regresiva similar se vive en Estados Unidos.

De no subir el límite de endeudamiento del gobierno hasta el 2 de agosto, se disminuirá la calificación crediticia al país, disminuyendo la credibilidad del dólar como reserva de valor a escala mundial. La verdadera cuenta regresiva está en que en ambos casos seguirán aumentando los límites de deuda, para hacer frente a déficits públicos crecientes, originados en el pago de deudas de los gobiernos.

En el caso de los Estados Unidos, tratan de seguir endeudándose, para poder pagar los intereses de las deudas originadas en los rescates financieros de la última crisis.

Desde el punto de vista del análisis crediticio, es un riesgo altísimo seguirle prestando dinero, a una persona/país que ni siquiera puede generar ingresos suficientes para poder pagar los intereses de sus deudas.

El gobierno Chino, principal acreedor de los Estados Unidos, ha advertido a dicho país que de continuar emitiendo dinero, devaluando el valor del dólar se originarían pérdidas importantes e inaceptables para los inversionistas en bonos del tesoro norteamericano.

Para el análisis financiero el nivel o valor de una variable es tan importante como su tendencia. La evolución de los gastos de gobierno en Estados Unidos y Europa supera cada vez más su generación de ingresos por impuestos, elevando continuamente el déficit público.

Hasta ahora los déficits se han cubierto con mayor endeudamiento emitiendo dinero, lo que ha dado impulso al precio de los commodities (productos básicos) y deteriorado el valor real de los dólares y euros.

En todos los países las tasas de interés reales (tasa de interés nominal menos la inflación anual), son negativas. Es decir, los ahorros van perdiendo periódicamente su valor frente a los precios crecientes de alimentos y combustibles.

Los estados financieros de la Reserva Federal norteamericana se deterioraron significativamente. A partir del 2007 triplicó la cantidad de dólares en circulación.