Cartas de Amor a Nicaragua
Querida Nicaragua: No hay duda de que el Consejo Supremo Electoral (CSE) es el organismo del estado que lleva la mayor cuota de responsabilidad en el desbarajuste electoral del que estamos siendo víctimas. El proceso de verificación ciudadana estipulado en la ley para que sepamos si no hay alteraciones en el padrón electoral y reconfirmemos la Junta Receptora de Votos, donde debemos depositar el mismo, ha sido desestimulado de tal manera por el propio CSE, que la mayoría de recintos estaban tristemente solitarios este último fin de semana.
En ocasiones anteriores el CSE se encargaba de efectuar una campaña publicitaria masiva invitando a los ciudadanos a verificarse y señalando para ello cuatro domingos para hacerlo. En esta ocasión, sin la menor vergüenza, no se hizo ninguna campaña y se señalaron únicamente el sábado 23 y domingo 24 para las verificaciones del caso. Fueron los medios de comunicación independientes, como LA PRENSA y Radio Corporación los que se encargaron de promover la verificación como un servicio cívico gratuito para la población. Se podría decir con toda razón que el CSE deliberadamente minimizó la verificación ciudadana, no exhibió como en otros años las listas de votantes en las paredes exteriores de los recintos electorales y tampoco entregó una boleta a las personas que llegaron a verificarse, para un futuro reclamo en caso de no encontrar su nombre en el padrón electoral.
No permitieron la presencia de los fiscales de los partidos políticos, los recintos electorales estuvieron dominados por el orteguismo con los llamados Consejos del Poder Ciudadano y encima de todo, don Roberto Rivas declaró que los medios de comunicación estábamos boicoteando la verificación. Este es el caso típico de “las palomas disparándole a las escopetas”. Hubo quienes no aparecieran en el padrón electoral, otros habían cambiado de domicilio y su nombre era anotado en un cuaderno, sin darles ninguna constancia. Otra de las irregularidades fue que muchos recintos comenzaron a cerrar a las 2:00 de la tarde.
Si por la víspera se saca el día, ya podemos imaginarnos lo que ocurrirá en los días venideros. Algunos ciudadanos se quejaron de que el CSE había eliminado su página en la web, de manera que tampoco los ciudadanos podían comprobar si su nombre estaba en el padrón electoral.
Tal parece que este CSE tiene interés en desmotivar a la población, ya que la verificación se llevó a cabo en medio de una lucha sorda en contra de este organismo. Sabe Dios lo que pueda ocurrir ante tanta insolencia, desprecio por el pueblo e irresponsabilidad ciudadana de los señores del CSE. Ellos serán los principales responsables de cuanto pueda ocurrir, pues con sus actitudes se han convertido en cómplices del orteguismo, en fomentadores de una reelección prohibida por la Constitución de la República, en colaboradores para la creación de una dictadura que sabemos cómo comienza pero no sabemos cómo puede terminar.
Cada pueblo va creando sus propias soluciones y ante tantas jugarretas electorales la situación podría complicarse. El prócer Abraham Lincoln dejó esta sentencia: “Se puede engañar a un hombre una vez, se puede engañar a varios hombres varias veces, pero no se puede engañar a todo el pueblo siempre”.
El autor es director de Radio Corporación.
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