Yubelka Calero Cruz, estudiante de cuarto año de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), recordó que una de sus compañeras de clases fue asaltada por otros dos jóvenes mientras permanecía sentada en una de las bancas situadas dentro de este recinto universitario.
Esa experiencia le permite afirmar que “ya ni adentro de la universidad estamos seguros porque entra cualquier persona y te asalta”.
- En la Universidad Nacional Agraria (UNA) ya se instalaron alrededor de seis cámaras de seguridad dentro del recinto y desde hace unas semanas los estudiantes muestran su carnet para ingresar a esta alma máter.
La inseguridad ciudadana que acecha también a las universidades no solo afecta a los estudiantes fuera de los recintos, incluso dentro de estos se registran casos de robos inesperados.
Para solucionar estos casos, el secretario general de la UNI, Diego Muñoz, había insistido en la necesidad de reforzar la seguridad interna de las universidades.
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A partir de los próximos días, en las universidades públicas podrían solicitar a los estudiantes su identificación académica para regular el ingreso y así evitar que personas externas a las casas de educación superior entren a cometer delitos, según el presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU), Telémaco Talavera.
Esta medida estará acompañada del observatorio de seguridad ciudadana que anunció el CNU el mes pasado y que en agosto de este año empezará a implementarse en cada una de las diez universidades que conforman esta cartera.
Asimismo, Talavera indicó que el próximo 3 de agosto se realizará en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) el primer foro nacional de seguridad ciudadana donde participarán diversos actores gubernamentales y organismos de la sociedad civil.

“Queremos tener un control porque definitivamente hay un subregistro de delitos que sufren los estudiantes de las diferentes universidades del país y que por diversas razones no denuncian estos hechos”, indicó Talavera.
Hace casi tres meses el estudiante de Arquitectura, Ebans Omar Ponce, falleció luego que un grupo de quinceañeros lo apuñalara cuando intentaban robarle un teléfono celular en las inmediaciones de la Universidad Centroamericana (UCA).
A raíz de este hecho, la comunidad universitaria demandó la reforma del Código de la Niñez y la Adolescencia para que se aumentara a 15 la pena máxima para adolescentes que comentan delitos.
En Nicaragua la pena máxima para menores de 16 años que cometen delitos es de seis años de prisión, según lo establecido en el Código de la Niñez y la Adolescencia.
Este tema será debatido en los foros que se realizarán en las universidades del país el próximo mes.
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