CORRESPONSAL/ESTELI
Cuando en un país no se respetan la leyes, las cosas no marchan bien, expresó el superintendente de las Asambleas de Dios en Nicaragua, Saturnino Serrato, quien abogó porque nuestro país se enrumbe por el camino de la institucionalidad.
Aunque recientemente un grupo de pastores evangélicos, en su mayoría funcionarios del actual gobierno, manifestó su apoyo al presidente Daniel Ortega, el representante de las Asambleas de Dios considera que el mandatario no está respetando la Constitución al mantener su candidatura.
“Nosotros creemos que la vida nacional debe regirse por la Constitución de la República porque cuando nos salimos de la Carta Magna, ya las cosas (no) andan como hemos decidido (que) ande nuestra nación”, expresó Serrato.
Dijo que mientras estemos en el marco de la Constitución, las cosas andan bien, pero fuera de la Constitución no podría salir nada bien, y “de acuerdo a lo que todos conocemos sí se está violentando la Constitución”, reiteró el pastor líder evangélico.
Asimismo dijo que han hecho el llamado a los evangélicos que se congregan en sus iglesias para que oren por las elecciones y que Dios dé la sabiduría para brindar aportes a que la situación pueda solucionarse en nuestro país.
QUE VOTEN TEMPRANO
También expresó que el llamado a los evangélicos es para que salgan temprano de sus casas el próximo 6 de noviembre y salgan a votar haciendo uso de su derecho cívico votando a favor del candidato que consideren de su interés bajo la dirección de Dios.
Saturnino Serrato manifestó que no están de acuerdo con el culto a la personalidad, pero muchas veces “los grupos sociales siempre tienen líderes y el hecho de que el grupo social lo elija y lo reelija eso no significa culto a la personalidad”.
Hace dos días, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Leopoldo Brenes, dijo que los apoyos que el gobierno ha dado a algunos sacerdotes no debe suponer la compra de conciencia.
Las palabras de Brenes surgen a partir del debate que se abrió tras la celebración del 19 de julio, cuando monseñor Silvio Báez criticó el abuso de los símbolos religiosos en los actos políticos del gobierno.
Báez recordó que Nicaragua es un estado laico, según lo establece la Constitución Política. Sus palabras desataron declaraciones de Ortega y señalamientos de jerarcas católicos.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A
