Wilder Pérez R.
El futuro de los tiburones del Pacífico de Nicaragua podría estar en la boca del presidente Daniel Ortega.
Todo depende de si el mandatario decide opinar sobre la protección o muerte de esta especie.
Este martes en San Juan del Sur alguna gente se alistará para recibir a Ortega con la petición de “apoyar” a los pescadores.
Este apoyo en realidad es para practicar el “aleteo”, que consiste en cortarle las aletas a los tiburones y lanzarlos a morir al agua. En cantidades industriales, esta práctica exterminaría a estos peces.
Contraria, la Fundación Natura anunció ayer que ya superó la meta de 5,000 firmas en todo el país, para presentarlas próximamente al presidente Ortega, para que derogue el permiso que existe para cazar tiburones y traficar sus aletas.
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