Por Wilder Pérez Roque
Nicaragua no es un país propenso a ventarrones. Sin embargo, ocho fenómenos iguales en los últimos seis años pueden hacer pensar que estos se suman a la larga lista de amenazas naturales que existen en el territorio nacional.
El primero de ellos que alcanzó la fama fue el de octubre de 2004 en Nagarote, que destruyó tres viviendas y dejó otras 19 sin techo. Un año después ocurrió lo mismo en Matagalpa.
Luego otro tornado en Nagarote, en 2009, mató a una persona cuando le cayó encima el techo de su casa. Mientras que otras 300 viviendas fueron afectadas.
Ese mismo año en Telica, 51 casas fueron destruidas por un tornado que arrancó 150 árboles.
El año pasado dos tornados que se formaron de forma simultánea destruyeron un centenar de casas y mataron más de 50,000 aves en una granja de San Benito. Mientras que en Managua, casi 50 viviendas quedaron sin techo.
La semana pasada, más de 30 casas quedaron semidestruidas por varios tornados en cuatro barrios de Managua.
No hay datos sobre los tornados que han impresionado a los barrios costeros del norte de la capital, ni de los que provocaron oleaje en las costas del Pacífico.
Según los análisis del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), los tornados no son comunes, pero son normales.
Para que uno de ellos se forme, basta que haya corrientes de aire fría y cálida, bajas presiones y nubes cúmulo nimbo, las que son verticales.
Hasta ahora ningún tornado ha causado la necesidad de decretar alerta roja por sus daños, pero sus víctimas quedan a la intemperie como con cualquier otro desastre.
Experto aconseja
Construir una vivienda realmente es una ciencia. Cuando no se realiza de manera adecuada, las casas pueden resultar con daños serios, y los más afectados son sus habitantes.
Según el ingeniero Carlos Pérez Fajardo, presidente de la Asociación de Profesionales, en Responsabilidad Social Empresarial, siempre es necesario consultar a un experto en el tema al momento de construir una casa.
Este servicio no siempre es caro, asegura, puesto que los precios pueden ir desde 180 dólares (4,000 córdobas), que pueden ser reunidos en grupo si la comunidad es pobre. El experto evaluará la ubicación de la construcción, el tipo de viento de la zona, la inclinación, los materiales, ventajas y desventajas del diseño de la vivienda.
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