EFE
Según los pronósticos del Centro Nacional de Huracanes (CNH), de Estados Unidos, en cinco días más Irene será un huracán posiblemente de categoría tres y tocaría tierra en Carolina del Sur el próximo sábado.
Ayer en la mañana, el meteoro pegó directamente en Puerto Rico, donde dejó sin electricidad a más de un millón de personas, derribó árboles e inundó calles. Irene afectó la isla mientras era huracán de categoría uno.
El fenómeno tomó fuerzas en la tarde y se convirtió en huracán de categoría cuando llegó a República Dominicana, donde la mayor parte del territorio estaba en alerta roja.
En este país caribeño, las autoridades habilitaron unos 2,000 refugios y ordenaron más evacuaciones ante la llegada del huracán.
Otra nación que estaba en alerta máxima por los estragos que pudiera causar Irene es Haití, donde miles de personas viven en campamentos y aun no se han recuperado de la devastación tras el terremoto del 12 de enero de 2010.
El último informe de ayer del CNH indicó que los vientos de Irene habían aumentado a 160 kilómetros por hora, y que el ciclón podría alcanzar la categoría tres hoy.
Si “Irene” toca tierra en el sureste de Estados Unidos, sería la primera vez que un huracán impacta a este país desde el 2008 cuando el ciclón “Ike” se abalanzó sobre Galveston, en Texas, como categoría 2, informó el meteorólogo Michael Formosa del CNH.
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