Por Judith Flores y Octavio Enríquez
Si alguien tenía dudas sobre la compra de aviones del presidente de facto del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas Reyes, una revisión minuciosa de los documentos oficiales de la Federal Aviation Administration (FAA) podría resolverlas.
Los Rivas compraron tres aviones en tres años (2007-2009), según datos oficiales, un hallazgo que confirma la versión ofrecida recientemente por el intermediario de las compras, Alejandro Salazar.
Los papeles oficiales describen la participación en la compra de Stephanie Rivas Delgado, apenas ocho meses y veinte días después que volvió al poder el sandinista Daniel Ortega.
Ortega y Rivas mantienen una alianza política desde los acuerdos entre el secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Cardenal Miguel Obando, en 2002, cuando los votos sandinistas en la Contraloría General de la República, repartida entre fieles a Ortega y al caudillo liberal Arnoldo Alemán, evitaron que se procesara al funcionario electoral por malos manejos administrativos.
LA DEMANDA
Por la compra del segundo avión la empresa vinculada a los Rivas, ACE AEI Inc., enfrenta una demanda, luego que supuestamente incumplieran el compromiso de poner la nave a nombre de la empresa Comercializadora del Caribe S.A. (Comercasa).
Según los demandantes Mario y Reynaldo Salvador Chow Pérez, el acuerdo fue que el jet debió ser inscrito a nombre de Comercasa, mientras el funcionario electoral terminaba de pagar el crédito que le dio esa empresa, pero quien figuró como dueña es ACE AEI Inc.
Para este jueves está previsto que los abogados de Rivas respondan la demanda.
EL MISMO CÍRCULO
La asistente del magistrado de facto Roberto Rivas, Berta de la Peña y Alexander Vega Orozco, esposo de ésta, se niegan a hablar de las transferencias bancarias que realizaron para la compra del N347GA, el segundo avión adquirido por Rivas.
Vega Orozco trabaja actualmente en la presidencia del Consejo Supremo Electoral, confirmó LA PRENSA. En 2008, cuando aportó para la compra del avión, trabajaba en el Ministerio de Salud donde ganaba 44,000 córdobas, según una planilla de entonces en poder de este diario.
Vega Orozco fue contactado a un número celular, donde la persona que respondió, sin identificarse, dio otro número. El nuevo celular estaba deshabilitado.
De la Peña fue consultada por LA PRENSA, a su celular, el 15 de agosto pasado sobre el origen de los fondos que transfirió, y dijo: “No sé nada de lo que me está hablando y no tengo nada que decir”. Al insistirle sobre documentos que indican que envió dinero a IATS, cortó la comunicación.
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