El gran Cronopio

Julio Cortázar ayer cumplió 97 años. Su vida siempre estuvo ligada a las letras, alguna vez lo dijo: “En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas”.

Por Marta Leonor González

Julio Cortázar ayer cumplió 97 años. Su vida siempre estuvo ligada a las letras, alguna vez lo dijo: “En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas”.

[doap_box title=»El viaje y sus rutas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

  • Cortázar fue muy amigo de escritores nicaragüenses. En 1984 llegó al país y recibió de manos de Ernesto Cardenal la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, cuando este se desempeñaba como ministro.
1914:
Nace en Bruselas, el 26 de agosto. Hijo de padres argentinos, residió en Buenos Aires desde los cuatro años. Trabajó como maestro en varios pueblos argentinos y posteriormente se graduó en Letras.

1938:
Bajo el seudónimo de Julio Denis publicó su primer libro de poemas Presencia.

1946:
Publica el cuento Casa tomada en Los Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Borges.

1947:
En Los Anales de Buenos Aires aparece el cuento Bestiario.

1949:
Su situación económica, posteriormente se vinculó a la Unesco trabajando allí hasta su jubilación.

1951:
Gracias a una beca del gobierno francés, se instaló en París donde además se dedicó a las traducciones para mejorar.

1956:
En México se publica Final del juego (cuentos).

1983:
Escribió Nicaragua tan violentamente
dulce.

1984:
Muere en París.

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Una vida que se entremezcló con la ficción en sus cuentos y en su propia vida, destaca su novela icono Rayuela , aparecida en 1963 y de referencia en la literatura hispanoamericana, que le ha permitido a los lectores participar en la lectura y que puedan entretenerse, “porque en los libros de Cortázar juega el autor, juega el narrador, juegan los personajes y juega el lector, obligado a ello por las endiabladas trampas que lo acechan a la vuelta de la página menos pensada”, escribió Mario Vargas llosa, el Premio Nobel de Literatura en el ensayo titulado La trompeta de Deya .

Cortázar es idolatrado por sus cuentos y la manera de cómo estos están presentados, nadie negará fue un grande de las letras y que todavía sigue influenciando con su aliento de aventajado escritor a jóvenes y viejos lectores.

Su espíritu de experimentador está presente en Historias de cronopios y de famas aparecidas en 1962. El propio autor se refirió a estos relatos como una especie de juego y aseguró que le había producido un gran placer escribirlos.

El término “cronopio” terminó por convertirse en una especie de tratamiento honorífico, aplicado por Cortázar, también fue llamado en ocasiones el “grandísimo cronopio” o “cronopio mayor” por sus admiradores.

También entre sus libros más conocidos están Todos los fuegos el fuego, La vuelta al día en ochenta mundos, ediciones memorables que han allanado el camino de los jóvenes creadores.

En su biografía y entre las cosas curiosas se dice que Cortázar comenzó a escribir a los 8 años, que un pariente descubrió algunos poemas suyos y le comentó a su madre que “evidentemente esos poemas no eran suyos”, lo que le provocó una gran tristeza.

Fue fanático del boxeo y comentarista de este deporte, amó el jazz, sus novelas y cuentos tocan estos temas como en El Perseguidor y Final del juego .

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