David Pogue /New York Times
El paisaje competitivo se ve absolutamente brutal. Está el iPhone, cuyo 29 por ciento del mercado de aplicaciones telefónicas es resultado de 110 millones de fanáticos esclavizados y de una tienda sin fondo. Se rumora que Apple está preparando el lanzamiento de un nuevo iPhone este otoño. Nadie se preguntará lo mismo respecto a ese teléfono.
También está Google. Su sistema operativo Android actualmente acapara 52 por ciento del mercado. Lo único que podría hacer más poderoso a Google ahora es un libro de hechizos de Hogwarts.
¿QUÉ TAL ES?
El acero inoxidable hace su primera aparición en un BlackBerry, un borde con mucho estilo alrededor de los costados, complementando agradablemente su brillante frente y los patrones holográficos de su parte posterior. Las teclas, botones y diminuto puntero táctil brillan en tono blanco, útil cuando hay poca o mucha luz.
También es el BlackBerry más de todos. Es sustancialmente más ancho que el iPhone, pero con apenas 0.41 pulgadas de grosor, casi es tan delgado como el iPhone (0.37 pulgadas). Y es rápido, gracias a un procesador interno de gran octanaje. No obstante, su batería fácilmente soporta todo el día, incluso tal vez dos, con la misma carga.
La 9900 tiene un teclado físico espectacularmente cómodo, con exactamente la cantidad justa de espacio para hacer los clic. El enfoque del iPhone —escribir sobre el vidrio— es más eficiente para apretar acentos o cambiar de idioma. Pero por lo demás, no hay ninguna duda: el teclado de la BlackBerry es el que manda. Especialmente el de esta.
Sin embargo, por primera vez en un BlackBerry estilo bloque el teclado viene acompañado por una hermosa y sensible pantalla táctil. Solo tiene la mitad de altura, como el BlackBerry Bolds de antaño, que se vuelve claustrofóbico cuando se intenta usar el GPS o navegar en Internet. Pero es claro, brillante y fluido.
Este mes también aparecerán otros dos modelos nuevos de BlackBerry: un modelo exclusivo de pantalla táctil y uno con teclado deslizable. Junto con el 9900, son los primeros teléfonos que salen con sistema operativo BlackBerry 7.
No es un gran salto respecto al BlackBerry 6, y ciertamente no es la puesta a punto completa (basado en algo que se llama QNX) que la compañía promete para los teléfonos nuevos el próximo año. Pero es perfectamente encantador, moderno y eficiente. Y, con excepción de la desconcertante pantalla para las aplicaciones (que solo muestra iconos, sin textos ni etiquetas).
La barra de iconos de aplicaciones situada justo arriba del teclado es especialmente útil. Cada vez que desliza el pulgar hace aparecer otro grupo de seis iconos. Frecuentes, Favoritos, Descargas y Media, por ejemplo, lo que reduce enormemente el número de pasos que hay que seguir para llegar a su destino más probable.
Un golpecito en la parte superior de la pantalla permite acceder instantáneamente a la configuración del celular, Wi-Fi, Bluetooth y reloj despertador; un golpecito a la barra de abajo abre el resumen de notificaciones, como nuevo correo electrónico y mensajes de texto.
BlackBerry 7 también permite navegar más rápidamente en la red (puede hacer acercamientos y alejamientos con dos dedos, como el iPhone) y cuenta con una brújula digital.
Hay un botón disparador especial para su cámara de cinco megapíxeles, que también puede capturar vídeo de alta definición de 720p. Tiene flash, pero no autoenfocado. Las fotos y vídeos se ven muy bien, y enviarlos a los amigos es fácil. Pero esta es otra área donde la pantalla achicada realmente se siente limitada, si está acostumbrado a las pantallas del iPhone o Android que permiten ver caras completas.
Cuenta con capacidad de almacenamiento de ocho gigabytes y tiene una entrada para tarjeta de memoria que permite agregar hasta 32 gigabytes.
El teléfono supuestamente también tiene integrado un transmisor NFC. Eso significa comunicación de campo próximo (por sus siglas en inglés), que se refiere a la conveniencia de pagar cosas en caja simplemente pasando el teléfono sobre una etiqueta o sacar información de un póster pasándole el teléfono.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 B
