El Arzobispado de La Habana informó ayer que el Gobierno negó haber ordenado “agredir” a las Damas de Blanco, esposas de ex-presos políticos, que el fin de semana denunciaron detenciones temporales y hostigamientos en Santiago de Cuba y Matanzas cuando asistían a misas dominicales, en las que suelen demandar libertades al Gobierno.
El grupo de mujeres pidió el miércoles pasado a la Iglesia que intercediera ante el Gobierno a fin de que cesen los actos represivos registrados desde semanas anteriores.
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