AFP
La demanda del presidente Mahmud Abas de adherir a la ONU al Estado de Palestina forzó a las potencias mundiales a convocar de inmediato a nuevas negociaciones en Medio Oriente.
Israel ocupa partes de Cisjordania y ha anexado de facto Jerusalén Este. Más de 300,000 colonos israelíes están instalados en Cisjordania ocupada y 200,000 israelíes viven en Jerusalén Este.
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“He sometido al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la demanda de admisión de Palestina sobre la base de las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén como capital, como miembro pleno de Naciones Unidas”, expresó Abas.
“La hora ha llegado para mi orgulloso y valiente pueblo, tras décadas de desplazamiento y ocupación colonial y sufrimiento incesante (…)”, agregó Abas, que levantó una ovación con su ingreso al recinto y en varios momentos de su discurso.
Tras recibir la demanda y estudiarla rápidamente, Ban la transmitió al Consejo de Seguridad, que se reunirá el lunes en la tarde para una primera ronda de debates sobre el tema, anunció el embajador de Líbano, Nawaf Salam, cuyo país ejerce la presidencia de ese órgano.
RECHAZO
Poco después del discurso de Abas, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, extendió su mano desde la misma tribuna para buscar la paz, pero también acusó a los palestinos de rehusarse a negociar.
El Cuarteto para Medio Oriente (EE. UU., Rusia, Unión Europea y ONU) propuso ayer lograr un acuerdo final de paz entre israelíes y palestinos “antes de fines de 2012”, y convocó a una reunión preparatoria a tal efecto en un mes, en una declaración divulgada en la ONU tras una reunión.
De su lado, Estados Unidos pidió a israelíes y palestinos “aprovechar” la oportunidad para volver a las negociaciones.
Los palestinos también llamaron a los israelíes a no dejar escapar esta ocasión, mientras que Israel señaló que estudiaba la propuesta.
Estados Unidos, principal aliado de Israel, ha amenazado con oponerse en el Consejo de Seguridad, donde los palestinos necesitan nueve de quince votos y que ninguno de los miembros permanentes (EE. UU., Rusia, China, Gran Bretaña y Francia) haga uso de su derecho a veto.
Abas, de 76 años y la antítesis de su carismático predecesor Yasser Arafat, resistió todas las presiones, en particular de Estados Unidos, que le exigió dar marcha atrás hasta último momento.
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