Por : Alicia G. Arribas /EFE
A Antonio Banderas le gustaría parecerse más al gato con botas, “este sinvergüenza manipulador” dice entre risas, porque “es infalible con el tema de los ojos —quien no se rinde ante la mirada acuática del peluche de Shrek—. Todos tenemos algún truquillo para sacar lo que queremos del otro”.
“El gato se ha ganado un espacio el solito en estos años, empezó como actor secundario y se ha convertido en una estrella, el tío”, se admira, y dice que los productores, “antes de hacer Shrek 3 ya sabían que esto iba a pasar”.
En una entrevista con la agencia de noticias EFE, el actor también reflexionó sobre el “peso de la fama”, que “es una cosa muy incómoda”. El secreto de que no se le suba a la cabeza, considera, es haber trabajado mucho.
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