Por Anne Pérez Rivera
Las comunidades indígenas también están protegidas por el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que promueve los derechos de los pueblos indígenas y tribales.
El artículo 8 de la Constitución Política de Nicaragua también establece que el país es “de naturaleza multiétnica y parte integrante de la nación centroamericana”.
La Declaración de las Naciones Unidas contra toda forma de discriminación también protege a los poblados autóctonos.
Lottie Cunninghan, representante del Foro permanente para las cuestiones indígenas de las Naciones Unidas, agregó que aun con los instrumentos actuales, el respeto y la visibilización de los poblados es una materia pendiente.
“Debemos seguir trabajando, promoviendo el respeto y que se nos reconozca con nuestros propias características”, dijo ayer Cunninhgan durante una ponencia magistral en la que estuvieron presentes líderes indígenas y afrodescendientes de los países de Centroamérica.
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Con títulos agrarios, supletorios, por posesión y hasta por la fuerza, el Estado y los grandes terratenientes están dejando sin sus tierras a poblados indígenas que aun cuentan con títulos de propiedad que tienen más de 200 años.
Un estudio realizado en las comunidades indígenas de San Lucas, Cusmapa, Telpaneca, Totogalpa y Mozonte, habitadas por unas 50 mil personas aglutinadas en la Coordinadora Chorotega, revela que al menos el 50 por ciento de sus propiedades están siendo ocupadas por colonos.
El documento revela que 113,253 manzanas de tierra le pertenecen a los indígenas en las comunidades antes mencionadas. Pero más de 60,000 manzanas están en posesión de terceras personas.
“El Registro de la Propiedad ha trabajado en función de privatizar las tierras de los indígenas. Ha entregado títulos, aunque sea de manera provisional, a favor de colonos y solo promueve la anarquía jurídica. Y lo peor es que hay una alta concentración de propiedades. Se están haciendo terratenientes con los pueblos de los indígenas”, dijo Rigoberto Mairena, especialista en derechos indígenas y asesor de los pueblos indígenas del Pacífico, Norte y Centro del país.
En promedio, un colono en tierras indígenas de los Chorotegas posee más de 10 manzanas de tierra, cuando los verdaderos indígenas están en posesión de propiedades más pequeñas, dijo Mairena, quien ayer participó en el primer encuentro de autoridades indígenas y afrodescendientes en la capital.
PREPARAN DEMANDA
En la comarca Uluse, ubicada en la comunidad indígena de San Ramón en Matagalpa, hay una disputa por 1,500 hectáreas. Ahí, 600 indígenas reclaman ser los dueños del terreno que está en posesión de un extranjero.
“Nosotros llevamos 47 años esperando que el Estado indemnice y pague a los indígenas que fueron expulsados cuando se construyó el Lago de Apanás”, indicó el cacique mayor del pueblo indígena de Jinotega, José Luis González.
La comunidad indígena de Jinotega, Uluse y El Viejo, en Chinandega, preparan una demanda internacional contra el Estado por promover la usurpación de sus tierras.
Mientras que la toma de tierras en el Caribe ha provocado muertes.
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