Este es un buen momento para recordar lo que sucedió hace tres años, en noviembre de 2008. Habrá muchas personas que querrán que ya no se mencione lo que pasó en aquellos días, dirán que hay que ver para adelante, que de todos modos el país está funcionando, que los alcaldes designados están en posesión de sus cargos y mil argumentos más que yo consideraría aceptables de no ser por una razón: los mismos que hicieron las fechorías en aquella ocasión las siguen haciendo ahora y, con toda seguridad, en enero próximo estarán otra vez diciéndonos que veamos para adelante, que ya lo hecho, hecho está. Así hasta la otra elección.