AGENCIA/EFE
Desde la antigüedad, al agua, que además de estar presente en las funciones del organismo, regula la temperatura, aporta energía y evita la deshidratación, se le considera el mejor cosmético.
Inodora, incolora y sin apenas sabor, el agua es vida. Un valiosísimo elemento, con fabulosos poderes para el organismo, además de contar con propiedades hidratantes, relajantes, tonificantes y refrescantes.
“La belleza está en el agua”, afirma Alberto Pérez-Roldán, director de I+D de la firma de cosméticos Secretos del Agua, quien apunta que “en los últimos años, los avances científicos han permitido que las moléculas del agua sean extraordinarios mensajeros de vida para la piel”.
Las aguas termales, veteranas en el mercado cosmético, están dotadas de una gran carga de oligoelementos que aportan a la dermis, maquillada o no, hidratación al momento y equilibran su PH. En función del tipo de piel se deben utilizar unas y otras.
Pulverizadas sobre el rostro, las minúsculas gotas de agua producen un inmediato frescor, que sirve de bálsamo para las pieles que han estado expuestas al sol.
Ahora está de moda la cosmética formulada con agua de mar. Así la firma Ela Proska lanza al mercado un serum con los beneficios y propiedades del Mar Muerto.
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