Por Edgard Rodríguez C.
Dos tropas de ofensivas calientes, abridores sospechosos y relevistas firmes, pondrán en marcha mañana, la Serie Mundial del beisbol de Grandes Ligas.
Los Rangers de Texas, quienes a palo limpio han quitado del camino a todos sus rivales de la Liga Americana, se miden a los Cardenales de San Luis, quienes a pesar de entrar a los play offs el último día, han mantenido su fuego y nadie pudo frenarlos en la Liga Nacional.
¿Quién prevalecerá? Esa es la gran interrogante que comenzará a despejarse desde mañana en el Busch Stadium de San Luis, donde los Cardenales con Chris Carpenter, reciben a los Rangers y a C. J. Wilson, para este primer desafío en un clásico de diversas expectativas.
BATEO.- Los Rangers tienen más profundidad en su ataque, es decir, el peligro se extiende a través de toda su alineación. Nelson Cruz ha emergido como el líder de un line up que a la vez incluye a Adrián Beltré, Josh Hamilton, Michael Young, Ian Kinsler y Mike Napoli. El bateo de San Luis estaba concentrado en Albert Pujols, Lance Berkman y Matt Holliday, pero David Freese creció de golpe como una fiera y ha incrementado la producción. Texas tiene más pólvora, aunque San Luis probó que puede devolverle hit por hit a cualquiera. Le veo ventaja a los Rangers, sin subestimar a los Cardenales y su probada agresividad.
62 de las 106 Series Mundiales, han sido ganadas por la Liga Americana, eso es el 58.5 por ciento. De esas 62, 27 han sido ganadas por los Yanquis, eso es el 44 por ciento. Ellos tienen 27-13 en clásicos.
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PITCHEO.- Los Rangers nunca han sido conocidos por su pitcheo, aunque han mejorado en los últimos años. Sin embargo, sus abridores lanzaron para 6.59 ante Detroit y ninguno de ellos lanzó más de seis entradas en las aperturas en estos play offs. San Luis no anduvo exactamente mejor. Sus abridores trabajaron para 7.66 ante Milwaukee y ninguno pasó del quinto inning. Ambos staff son sospechosos, pero San Luis tiene a Chris Carpenter, lo más parecido a un lanzador de calibre, de esos que capaces de infundir pánico en los contrarios. Creo que Texas está unos pasos adelante en esta área, en la que ambas tropas cojean.

BULLPEN.- Da la impresión que el lema para los dos equipos es: anoten al principio o prepárense para sufrir. Los relevistas de Texas lanzaron para 1.31 ante Detroit por sólo cuatro carreras limpias en 27.1 entradas, con 15 hits, seis bases y 25 ponches. Es más, en la serie contra los Tigres, las cuatro victorias fueron de relevistas. Los de San Luis son iguales de eficaces y lanzaron más innings que los abridores. Jason Motte, es el líder de un grupo que incluye a Marc Rzepczyinski, Octavio Dotel, Fernando Salas y Lance Lynn. Me parece que hay equilibrio. La clave estará en la herencia que reciban de los abridores.
PRONÓSTICO.- Gana Texas en siete juegos. Aún con la presencia de Chris Carpenter en San Luis y C. J. Wilson en Texas, uno cree que el factor de desequilibrio será el bateo. El bateo y el bullpen. Texas resumió 96-66 en la campaña. San Luis, 90-72. Texas bateó para .283 en la temporada, San Luis 2.73. Texas anota un promedio de 5.3 carreras por juego. San Luis 4.7. Los Rangers lanzaron para 3.79. Los Cardenales para 3.74. Los Rangers van tras su primer título en Serie Mundial, los Cardenales tras el undécimo.
INTANGIBLES.- Texas tiene hambre y tras haber fallado el año pasado ante los Gigantes, vienen con la intención de pasarle la factura a San Luis. Pero bien, y ¿la inspiración de los Cardenales, clasificados a última hora, se acabará en el momento cumbre? No lo sabemos. Da la impresión que es el equipo destinado a ganar. Creo que Texas es mejor equipo que San Luis, pero Tony LaRussa exprime al máximo el potencial de lo que tiene y eso da un equilibrio al asunto. Ambas tropas han mostrado mucho carácter y aunque Texas parece más preparado para este momento, San Luis se ha dedicado a probar que no es advenedizo.
