Por Carla Torres/ VIDA
Malcriados, egoístas e incluso hasta manipuladores se pueden convertir los hijos cuando son únicos y sus padres no se toman su tiempo para corregirlos.
María Eugenia Marenco, psicóloga, aseguró que el principal riesgo que tienen los padres con un hijo único es caer en la sobreprotección, es decir en la preocupación excesiva por sus hijos y en sentir la necesidad de resolver sus problemas y solucionar los obstáculos que se le presentan.
Cabe señalar que los padres se sienten culpables al ver a su hijo como un niño solitario y con un fuerte deseo de tener un hermano. Estos sentimientos de culpabilidad hacen que los padres quieran suplirlo colmando a su hijo de atenciones, dándole una educación obsesiva llena de actividades e incluso corriendo el riesgo de que se le mime y consienta demasiado.
Para Marenco, los padres que presentan este tipo de conductas no permiten que su hijo aprenda a desenvolverse socialmente y que crezca como un ser independiente.
La especialista recomienda ayudar para que los niños aprendan a compartir y a relacionarse; procurando que su hijo tenga contacto con otros niños desde muy pequeño, para que aprenda a perder, ganar y respetar turnos.
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