A una década de la muerte de George Harrison, que se cumplen mañana martes, la reedición de su música y la mirada de uno de sus fans más ilustres, el cineasta Martin Scorsese, han liberado al Beatle más enigmático de la alargada sombra de Lennon y McCartney.Harrison falleció de cáncer a los 58 años, el 29 de noviembre de 2001, en un hospital de Los Ángeles.
Su larga enfermedad le permitió cumplir su objetivo de preparar a conciencia “el momento en el que debía abandonar su cuerpo”, relata su viuda, la mexicana Olivia Trinidad Arias, en el documental recientemente estrenado por Scorsese, Living in the Material World .
Sufrió el lado más oscuro de la fama cuando fue atacado con un cuchillo por un perturbado en su propia casa en 1999, casi veinte años después del asesinato de John Lennon. Sobrevivió, pero las heridas complicaron el cáncer de pulmón que padecía, y falleció dos años después.
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