Por Anne Pérez Rivera
Camiones del transporte internacional, buses, microbuses y todo tipo de automotores transitan cada minuto a la orilla de uno de los tramos más dañados de la Carretera Panamericana, a la entrada de El Crucero, donde hace algunas semanas se registró un fuerte deslave.
LA PRENSA trató de contactarse con Karen Molina, directora del Fomav, pero no respondió a su teléfono móvil. Sin embargo, en declaraciones públicas, Molina había advertido que este año se disponía de más de 30 millones de córdobas para atender las emergencias provocadas por las lluvias.
En el sitio web de esa entidad se indica que en octubre ya había un avance del 72.7 por ciento de las obras programadas por el Fomav.
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box]
Aunque el pavimento pareciera no tener daños superficialmente, la orilla de la vía a la altura del kilómetro 25 está derrumbada.
“Parece que ese deslave se dio porque la corriente que baja por esa zona es muy fuerte, pero no fue el único. Hace como cinco semanas, con las lluvias se cayó un pedazo del paredón ese (costado izquierdo de la carretera vía Managua-El Crucero) y toda la tierra quedó sobre la carretera, lo limpiaron, pero la otra parte del deslave en la zona baja (costado derecho de la vía) quedó ahí”, contó Olga Maltez, quien es propietaria de la pulpería La Agencia, a la entrada de El Crucero.
Según dijo la señora, la población de la zona teme porque haya más problemas en la vía debido a que por ahí circulan camiones pesados.
“A nosotros nos da miedo que haya más problema, porque por aquí pasan tantos furgones”, dijo Maltez.
La Panamericana también registra daños a la altura del kilómetro 18 hacia El Crucero. Ahí, hay socavamiento del tramo y aunque las autoridades del Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav) realizaron una especie de muro de contención, la obra visiblemente no evita más socavamiento.
Las lluvias del último invierno no solo provocaron daños viales en El Crucero, sino también el aislamiento de más de 13 comunidades en la zona, según el recuento oficial de los daños.

Ver en la versión impresa las páginas: 2 A
