Alianza por la democracia
Oportuna y necesaria la concertación de voluntades y de esfuerzos preconizada por varios parlamentarios de nueve países latinoamericanos, con el fin de enfrentar esa corriente retrógrada que pretende el retorno a los superados años de la Guerra Fría, olvidando que aquellos concluyeron, en buena hora, con la caída del Muro de Berlín, máximo referente de la opresión y la miseria a los que, realmente, conducen los caminos del totalitarismo.
Esos legisladores, reunidos en Bogotá, enfatizaron que existe creciente debilitamiento de las libertades civiles en señalados países de América Latina, junto a inquietantes esfuerzos de ciertos gobiernos por restringir la libertad de expresión, monopolizar los medios bajo la óptica del oficialismo, acabar con la independencia de poderes, atemorizar a la ciudadanía para que no ejerza sus derechos políticos, control del sistema judicial y de las autoridades electorales, persecución a la disidencia, atentados a la propiedad privada, inclinación al autoritarismo y erosión de las bases de la democracia, entre otros preocupantes asuntos.
Las puntualizaciones estuvieron centradas especialmente al ámbito de hegemonía de lo que llaman socialismo del siglo XXI, cuyo centro se localiza en la Cuba de los Castro, con su cabeza de playa la Venezuela de Chávez; corriente que se pretende extenderla a todos los territorios latinoamericanos y caribeños, con el consabido ropaje de “revolucionario”. A medida que pasan los días va descubriéndose su real naturaleza absolutista. Obviamente, con malas perspectivas, ha penetrado ya y con celeridad, en Bolivia, Nicaragua y Ecuador. No faltó la directa y grave acusación formulada por la valiente nicaragüense Graciela Zambrana, que denunció que, en su República, “se acaba de cometer el fraude electoral más grande de su historia”, lo cual revela serio quebrantamiento de la transparencia que obligadamente debe de haber en los procesos electorales.
Resultado del cónclave bogotano ha sido la conformación de la Alianza Parlamentaria por la Democracia en América (APDA), para enfrentar a los anotados factores adversos, dentro de un criterio libertario.
Queda en la mira el cumplimiento de los objetivos planteados, mientras se acrecientan las borrascas sobre todo para el pensamiento pluralista, singularmente en los conocidos países que van en esa nada recomendable órbita.
Franklin Barriga López
La corrupción del dinero
El pasado sábado 12 de noviembre me senté a ver la pelea entre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez a pesar de que este tipo de deporte no me llama mucho la atención, pero a medida que se iba desarrollando la jornada boxística me iba dejando intrigado, todo lo que se desarrollaba en Las Vegas Nevada sonaba como una resonancia electorera de Nicaragua, mirando cómo se producía en Las Vegas una avalancha de frío nevado, pero como se produciría esto si en Nicaragua no es un país frío, cosa inexplicable pero la verdad es que el balde de agua fría que el magistrado Roberto Rivas lanzó sobre los nicaragüenses retumbó en una avalancha de nieve en Las Vegas Nevada.
En Las Vegas los espectadores pudieron gritar al escuchar el veredicto de los jueces, en Nicaragua no, los murmullos tuvieron que ser debajo de las piedras y en los rincones de cada habitación en una plática llamada oración con Dios, milagro no apareció don insulso digo Insulza (secretario general de la OEA) para felicitar a Pacquiao por su gran victoria y así al menos hubiéramos escuchado las palabras solidarias de los mexicanos para con nosotros, aunque lo dijo Márquez, “esta pelea me la han robado los jueces”.
Los ecos de Nicaragua en las palabras de Márquez, que bueno es el buen Dios el murmullo de Nicaragua, se ha escuchado siete días después en un eco repetitivo en las tierras nevadas, en donde se escuchó un acústico batahola en las tierras de América del Norte. Ay mi buen Dios si después del profeta Samuel, Israel te pidió un rey y aunque fuera enojado les diste al rey Saúl… porque a nosotros nos dicen el pueblo se merece el dictador que tienen.
Adrián Sevilla
Una vez más denuncian a Chávez
El pasado 21 de noviembre salió una noticia que le dio la vuelta al mundo, el polémico presidente venezolano Hugo Chávez había sido denunciado una vez más en la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya. Este tribunal —de carácter supranacional— se creó en la Conferencia Diplomática de plenipotenciarios de las Naciones Unidas en Roma, Italia, el 17-07-98, para establecer una CPI, en el acta final se estableció el Estatuto de Roma, el instrumento constitutivo de la Corte Penal Internacional cuya vigencia empezó a regir el 01-07-02.
La nueva denuncia la hizo el exdiplomático venezolano Diego Arria, quien recientemente se presentó como candidato en las primarias de la oposición venezolana para aspirar a la presidencia de Venezuela en los próximos comicios que se efectuarán el 7 de octubre de 2012.
Como verán a continuación, esta no es la única denuncia que ha recibido Chávez en la CPI, con esta nueva denuncia el presidente Chávez enfrenta ya cuatro, la primera la hizo Alejandro Peña Esclusa en agosto de 2008, quien lo acusó de “Atentar contra la paz hemisférica” apoyándose en supuestos documentos obtenidos de las computadoras que pertenecían al exjefe de las FARC, Raúl Reyes; la segunda la hace el abogado constitucionalista venezolano Hernán Escarrá a finales del 2008, quien lo demandó por “perseguir y encarcelar a sus adversarios, los llamados presos políticos”.
Y la tercera denuncia la realizó el expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, en octubre de 2010 por violación a los derechos humanos, lo hizo horas antes de dejar el gobierno.
En una entrevista a Globovisión, Diego Arria dijo entre otras cosas que esta “es una denuncia en defensa del derecho de los miles y miles de víctimas de Chávez, la denuncia que abre el proceso no es contra la institución de la presidencia de la República ni siquiera contra la figura del jefe de Estado, es para determinar la responsabilidad penal y personal de Hugo Chávez y algunos de sus principales colaboradores por crímenes de lesa humanidad”.
“Nosotros no somos acusadores de Chávez, eso le corresponde al fiscal y a la CPI, hemos venido como defensores de los miles de venezolanos víctimas”, dijo al tiempo que detalló que algunos de los delitos sobre los que presentaron las pruebas incluyen “asesinato, desplazamiento forzado y violación de la propiedad”.
Las pruebas serán evaluadas por la Corte Preliminar y allí el fiscal, el argentino Luis Moreno Campos será el que decida si procede o no la denuncia.
Lo que estamos claros es que si alguna de estas denuncias es aceptada por la CPI, el presidente venezolano se vería no solo en la penosa situación de defenderse, si no que su imagen quedaría totalmente disminuida en el ámbito internacional, si sucede lo contrario se fortalecería.
Si resultase culpable, tendría que renunciar a su puesto como jefe de Estado.
Carlos Vílchez Navamuel
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