Quienes nos hemos sensibilizado (y enamorado perdido) del tilma de San Juan Diego, donde se imprime milagrosamente la Virgen de Guadalupe delante de, al menos trece personas (los adelantos científicos podrían encontrar mas en el futuro) el 12 de diciembre de 1531, no cabemos de júbilo y admiración ante las sorprendentes distintas manifestaciones y mensajes que nuestra Divina Morenita devela, conforme avanza la ciencia en el tiempo al mundo cristiano para gloria de su amado hijo.