Por Edgard Rodríguez C.
Más que la actuación, lo verdaderamente trascendental sobre Vicente Padilla el miércoles, en Granada, fue el propio hecho de verlo de nuevo sobre un montículo.
Sometido primero a una cirugía para liberarle un nervio radial atrapado en el antebrazo, el chinandegano tuvo que despedirse de la temporada en mayo pasado, cuando se le practicó otra riesgosa intervención en el cuello.
- ¿Hay ofertas?
- “Mis agentes me han hablado de al menos tres equipos que han mostrado interés en mí, pero aún no se toma una decisión”, dice Vicente.
- ¿Cómo ves el panorama?
- Yo sé que puedo lanzar en las Grandes Ligas, y hay equipos que saben que puede hacerlo. Es un asunto de arreglarse.
- ¿Y los Dodgers?
- Si hay un equipo que sabe lo que soy capaz de hacer cuando estoy sano, son los Dodgers, así que no descarto nada.
- ¿Y los Yanquis?
- Antes decía que no me gustaban, sobre todo por el frío en la ciudad, pero uno es un jugador profesional y va donde lo deseen tener.
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El pronóstico fue de lo más reservado. Varios sitios en internet, informaron que no existían antecedentes de retorno al beisbol, después de un procedimiento como el aplicado al nica. Pero el miércoles, Vicente lució como si jamás hubiera estado lesionado.
Quizá eso explicaba la profunda satisfacción que mostró Padilla una vez concluida su labor ante el Oriental, en la que lanzó seis ceros, con cuatro hits y seis ponches, mientras en un alarde de control no daba bases y tiraba en strikes 69 de 77 lanzamientos.
Padilla, quien no cobra por lanzar con los Tigres, dialogó con LA PRENSA tras el partido.
¿Cómo valorás tu labor?
Estoy muy contento, no por los outs que saqué, sino porque siento que mi brazo respondió bien. Todos los picheos se movieron consistentemente y ahora solo queda esperar la reacción del brazo en cuanto a su recuperación.
¿Qué esperabas vos?
Deseaba lucir bien, pero más que eso, quería saber cómo me respondía el brazo en juego. Eso era lo más importante. He trabajado fuerte, he hecho bullpen desde hace varios días, pero otra cosa es medirse a bateadores.
Lanzaste muchos strikes…
Sí, me he sentido fuerte en los entrenamientos y en la competitividad del juego, fue mejor aún. Casi no lancé bolas y lo más importante, es que sentí que podía usar todos los envíos y ponerlos donde deseaba. Me sentí bien.
¿Qué pasó en Culiacán?
Pedí una semana más para ponerme en condiciones adecuadas y, además, un permiso para venir al cumpleaños de mi mamá. No les pareció, entonces dije “me voy”, y me vine. Pero no es cierto que estaba mal del cuello o del brazo.
¿Cuántas veces más lanzarás?
No lo sé, voy a esperar (a ver) cómo va mi recuperación después de este trabajo, pero espero lanzar más y disipar cualquier duda sobre mi salud. Mi confianza está bien, uno sabe de lo que es capaz, pero necesitás probarlo en el terreno.
