Hjalmar Ruiz Tückler*
Las redes de telecomunicaciones son dinámicas. Con el tiempo y a medida que estas se modifican, una medida oportuna de los organismos reguladores será exigir que las redes de los operadores dominantes evolucionen a redes más abiertas. En tal sentido hablamos hoy de la neutralidad de red.
La neutralidad de red es un concepto importante para la regulación y la operación de los operadores emergentes, con connotaciones principalmente económicas y comerciales. Este nuevo concepto se basa fundamentalmente en el hecho que una red debe permitir transportar cualquier forma de información y soportar cualquier tipo de aplicación.
Los distintos países están desarrollando políticas que no coinciden totalmente pero que tienden a respetar principios básicos como los siguientes:
Los consumidores tienen derecho a acceder al contenido legal que sea de su elección. También tienen derecho a correr aplicaciones y servicios de su elección, sujeto a la aplicación de las leyes. Además tienen derecho a conectar el dispositivo de su elección siempre que no infrinja la legislación ni provoque perjuicios a la red.
Otro derecho es la competencia entre proveedores de red, proveedores de aplicaciones y servicios y proveedores de contenido. Los proveedores deberán ser transparentes en cuanto a sus políticas de gestión de la red.
En los Estados Unidos, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) aprobó la reglamentación de la neutralidad de red a fines de 2010, entrando en vigencia en noviembre de 2011 luego de un complejo proceso legislativo.
La legislación distingue tres grupos de reglas: transparencia y prohibición de bloqueo y de discriminación no razonable.
La transparencia incluye la publicación de información de las características de los servicios ofrecidos, de cómo el operador gestiona su red y de la calidad del comportamiento de su red.
En cuanto a la prohibición del bloqueo se establece que el operador no podrá elegir aplicaciones o servicios para bloquearlos. La no discriminación se establece como un principio general que evita que determinadas aplicaciones y contenidos puedan recibir distinto tratamiento que otras en los procesos de gestión de la red.
Finalmente en Europa el Cuerpo de Reguladores Europeo para las Comunicaciones Electrónicas (BEREC, por sus siglas en inglés) ha emitido en octubre de 2011 una guía sobre la neutralidad de red y la transparencia.
Reconoce este documento que la transparencia con respecto a las restricciones que se establezcan para el acceso a contenidos y aplicaciones es uno de los elementos fundamentales para lograr la neutralidad de red. De lo anterior se concluye que la regulación de la neutralidad de red no debe ser una regulación excesivamente estricta, sino que debe apoyar a todos los usuarios de la red para que sean tratados igualitariamente.
(*)Consultor.
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