Por Lucía Navas
Hasta octubre, los nicaragüenses que residen en el exterior han enviado a sus familiares en Nicaragua 70.9 millones de dólares más en concepto de remesas, que lo enviado para el mismo mes del año pasado.
La captación de remesas familiares van a buen ritmo, así lo reporta el Banco Central de Nicaragua (BCN), al precisar que entre enero y octubre el país captó 741.4 millones de dólares.
- El gobierno de Costa Rica reconoce que ese país enfrentará un “panorama económico sombrío” en 2012, por el aumento del déficit fiscal y si la situación en Europa empeora.
- René Vallecillo, economista, señala esto como una “muy mala noticia” para los miles de nicaragüenses que residen en Costa Rica.
- “Se puede esperar que la oferta de trabajo sea poca y por tanto las familias (en Nicaragua) deben estar preparadas a recibir menor remesa de sus familiares”.
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Esa cifra representa un crecimiento de 10.5 por ciento, superior a los 670.5 millones de dólares que los compatriotas en el exterior enviaron a sus familias en el 2010.
Estados Unidos, Costa Rica, España y Panamá siguen siendo los principales emisores de remesas hacia el país. Aunque el reporte del BCN no detalle monto específico captado por destino.
En su reciente balance, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta que el flujo de remesas familiares a Nicaragua cerraría por 850 millones de dólares.
El economista René Vallecillo ve posible que la tendencia se mantenga positiva, pero no alcanzaría un crecimiento del ocho por ciento como estimó inicialmente el BCN.
Vallecillo analiza que los últimos meses el envío de dinero de los nicas en el exterior “viene desacelerando”.
Su pronóstico es que al final del año las remesas familiares reporten entre tres y cuatro por ciento de aumento comparado al año pasado, cuando se captaron 822.8 millones de dólares.
El experto señala que las dificultades que empeoran cada vez en las economías más grandes como son EE. UU. y Europa, que han hecho “enfriar” el dinamismo de China e India, y eso impacta a nivel mundial.
“Eso se está traduciendo en desempleo especialmente en EE. UU. lo cual hará que los nicaragüenses que viven ahí tengan menos posibilidades de enviar las mismas cantidades de dinero a sus familias aquí (en Nicaragua)”, considera.

